Etiqueta: poema

Leer Más

Las viejas escuelas y las escuelas viejas

Una imagen vale más que mil palabras: así eran nuestras escuelas hasta hace pocas décadas. Por desgracia, no todos los pueblos pueden decir hoy que aquellos tiempos escolares fueron peores. En gran parte del mundo, la escuela que vemos en esta imagen no es un recuerdo, sino una aspiración difícil –a veces, imposible– de convertir en realidad.

Varada en tu ventura

Tu color es el único que sabes.
Y hay para ti un idioma: el de la piedra.
Fuera de ti lo desconoces todo.
Te basta solamente lo que tienes.
¡Qué sencillez de mundo a la medida,
sin que la ausencia te desdoble y huya
con la mitad de ti por esos mares!
Todo, todo gravita tan pegado
a tu propio existir, que identificas
a tu presencia el universo entero,
isla de ayer, de hoy y de mañana,
razón de piedra en el amor anclada.

(Pedro García Cabrera)

Cómo acercarse a un poema sin sufrir un accidente. Parte 1

El poeta hace como el niño que juega; se cree un mundo imaginario que toma muy en serio, es decir, que dota de grandes cantidades de afecto, distinguiéndolo a la vez claramente de la realidad. Esto es, actualmente, lo que se ha denominado la suspensión de la regla de la sinceridad para crear un mundo cerrado, donde todos los elementos funcionan con una lógica interna, como sucede en el juego infantil. Es ahí donde nace la ficción poética, sustituyendo el placer del juego infantil. Cuando el ser humano experimenta un sentimiento placentero no renuncia a él, sino intenta repetirlo cuantas veces sea posible.

Mi Pedro García Cabrera, el García Lorca de las Islas Canarias

Pedro García Cabrera es el mejor poeta oriundo de las Islas Canarias. Nació en la isla de La Gomera, en el año 1905, murió en Tenerife, en 1981. Hizo la carrera de maestro y estuvo vinculado al movimiento surrealista y a la revista “La Gaceta del Arte”.

A raíz del golpe de estado de 1936, fue arrestado y enviado a un campo de concentración en Villa Cisneros. Allí, organizó una evasión y con otros compañeros secuestró el vapor “Viera y Clavijo” y se dirigió a Senegal. Después marchó a Marsella y pasó a Andalucía, donde se integró en el frente republicano, pero de nuevo cayó en manos del ejército golpista y sufrió prisión durante siete años.