La profecía de Mortadelo y las Torres Gemelas

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Esta imagen se publicó en 1993 en la revista Magos del Humor nº 43. Es decir, ocho años antes de que dos aviones se estrellaran contra las Torres Gemelas de Nueva York en 2001.

Miren las dos torres (debajo del Sol) con el avión empotrado. ¿No es asombroso? “Mortadelo y Filemón” es un cómic infantil español cuyo autor es Francisco Ibáñez, un dibujante poco sospechoso de brujo, nigromante, abducido o profeta. Sin embargo, “clavó” los acontecimientos del 11S en Nueva York. ¡Algo increíble!

Esta “visión” de sucesos futuros no es tan extraña como parece a primera vista. Sucede a menudo y algunos de nosotros también la hemos experimentado en casos más cotidianos.

No obstante, somos escépticos (y yo el primero) si alguien nos cuenta que ganó un millón de euros porque lo “intuyó” dos semanas antes. Por ejemplo, durante un viaje se alojó casualmente en la habitación 231 de dos hoteles y se le ocurrió comprar el número 23.123. Yo no lo creería, pero lo cierto es que estas visiones ocurren con más frecuencia de lo que imaginamos, aunque sean estadísticamente imposibles.

A pesar de mi escepticismo en estos asuntos, siempre me he preguntado por qué estas intuiciones las experimentamos segundos, minutos o años antes de que sobrevenga algo importante o baladí. Cuando sucede, casi siempre esa percepción contiene ligeras variantes respectos al hecho real futuro, pero acierta en lo esencial. Por ejemplo, números de lotería que sólo difieren en el orden de alguna cifra con el primer premio y que después lamentamos no haber interpretado bien el “aviso”.

Es posible que la física cuántica termine por desvelarnos científicamente el porqué de estos hechos irrefutables, como es el caso de la imagen que publico hoy. Hasta entonces, unos lo llamaremos casualidad, otros dirán que es inspiración divina, mensajes de los difuntos, telepatía extraterrestre, arte adivinatoria, brujería blanca, negra o azulada…

Por lo pronto, nos sirve para asombrarnos ligeramente y entretenernos un ratito.