Mes: julio 2012

Bosque de laurisilva en La Gomera: entre la neblina laten corazones verdes

Esta foto la disparé hace casi diez años, en el bosque de El Cedro, en el municipio de Hermigua (Gomera, Islas Canarias). Pero podría haber sido en cualquier otro rincón de los montes arcaicos que cubren gran parte de esta isla, donde las leyendas destilan el mismo halo de misterio que los musgos humedecidos por la neblina.
Cuando uno llega temprano al bosque, es probable que el mar de nubes se encuentre aún atravesándolo y le confiera un aspecto mágico. Los acebiños [con b de acebo], los loros, los viñátigos y los brezos gigantes aparecen y desaparecen en la niebla, y hasta se nos antojan flacas, velludas, extrañas criaturas animadas por sus verdes corazones.

El cero: una curiosidad situada entre el big bang, la Inquisición y los ordenadores

La muy curiosa historia del número cero y sus descubridores, y de la persecución que este pobre número padeció por parte de la Iglesia y de la Santa Inquisición. En cuanto a la enseñanza de las Matemáticas, humildemente, creo que los estudiantes no piden a sus profesores que les hagan trucos de magia, sino que les muestren por qué hay gente enamorada de los números y cuál es el camino para llegar a amarlos. El resto del viaje lo harán ellos solos.

Falleció Pablo Gozález Vera, un querido amigo de la infancia

Pablo González Vera ha muerto. Tengo la triste sensación de que con él estoy perdiendo –estamos perdiendo– una buena referencia vital, la que le caracterizaba como persona comprometida con el tiempo que vivió, dentro y fuera de su vida profesional, en la Universidad de La Laguna.
Allí, se desempeñó como Catedrático de Matemáticas y, durante algunos años, como Vicerrector de Planificación e Infraestructuras. Su huella no se borrará fácilmente, porque dejó una obra profunda, extensa y brillante. Te echaremos de menos, amigo.