Recolección de cochinilla en las Islas Canarias. Fotos

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En el siglo XIX, la cochinilla solucionó, en parte, la hecatombre económica en que estaban sumidas las Islas Canarias desde que los ingleses prefirieron comprar el vino de Madeira.

La cochinilla (Dactylapius Coccus Costa) es un pequeño animalito parásito de las pencas de nopal o tunera mexicana, que son las que producen los higos tunos, higos chumbos o higos picos. El aspecto de las cochinillas se puede ver en la foto superior: parecen pequeñas bolsas llenas de tinta roja cubiertas de un polvillo blanco.

De manera que se plantaron grandes extensiones de tuneras y se “sembraron” de cochinillas, a fin de recolectarlas y venderlas para fabricar carmín. Sólo se utilizan las hembras para extraer el colorante.

Este espléndido tinte sirve para teñir de rojo tejidos, comidas y bebidas. Actualmente, continúa utilizándose en productos como el Campari, el surimi japonés, los lápices de labios, yogurt, helados, algunos jarabes, grageas, etc.

Mano de obra no faltaba en unas islas cuya población rural vivía en una pobreza continua desde hacía siglos. Las mujeres, muchas veces abandonadas por los hombres que emigraban a América, constituyeron una reserva de trabajadoras que fueron empleadas por los dueños de las tierras en la recolección de la cochinilla.

La mayor parte de las veces, las ganancias eran divididas entre el dueño de la tierra y las recolectoras, al cincuenta por ciento.

Nacen unas 200 hembras de cochinilla por cada macho. La longitud de éstos es de 2,2 mm y la de las hembras 6 mm. Ellas viven unos 150 días, como máximo, y ponen 600 huevos. Nacen unas 400 larvas que durante 25 días están errantes hasta encontrar su hogar en algún lugar de las pencas.

Para que haya cochinilla abundante, debe procederse a una infestación artificial de las pencas. Puede realizarse colocando bolsitas de tela o papel, con cinco o seis hembras dentro, sobre una penca para que las larvas colonicen la planta tan pronto nazcan.

La cochinilla hay que recogerla viva; a continuación, se seca. El proceso de obtención del carmín a partir de estos insectos consiste básicamente en extracción acuosa, filtrado, precipitación, secado, molido y esterilización, siendo finalmente envasado.

El extracto de cochinilla es la solución concentrada que queda después de que se elimine el alcohol de un extracto acuoso-alcohólico de insectos de cochinilla.

El carmín es un polvo hidrosoluble compuesto por ácido carmínico en un sustrato de hidróxido de aluminio. Este polvo contiene aproximadamente un 50% de ácido carmínico, sustancia que tiene un peso molecular de 492,4 Da y es el agente responsable del color. También contiene alrededor de un 20% de material proteico proveniente de las cochinillas.

El Real Consulado de Comercio apoyó la introducción de la cochinilla en Canarias, en 1825. Medio siglo más tarde, Canarias llegó a producir, casi 3 millones de kilos anuales y acaparó el mercado mundial de los colorantes. La producción era el doble que la de toda América.

Sin embargo, en la década de 1850, nació un temible enemigo de la producción de cochinilla: las anilinas o tintes artificiales, que irían acaparando el mercado.

Hasta la década de 1960, a pesar de la fuerte competencia de las anilinas, en Canarias de recogió abundante cochinilla. Tanto por la subida del nivel de vida en el archipiélago, como por la prohibición del carmín en muchas comidas y bebidas, al ser considerado como tóxico por la Organización Mundial de la Salud, en 1976, el cultivo de cochinilla disminuyó sensiblemente.

La OMS ha establecido un límite de consumo diario de 5 mg/día. Entre los problemas que se han detectado con la utilización del carmín están las reacciones alérgicas de asma, urticaria, etc.

En la Unión Europea el carmín y el extracto de cochinilla deben etiquetarse como E120. También se le conoce como colorante rojo natural nº 4.

Con el cambio de siglo, la producción quedó reducida a unos 30 mil kilos. Sin embargo, desde principios del siglo actual, la producción de carmín se ha elevado a más de un 8% anual.

Actualmente, algunos campesinos han optado por volver a recolectar cochinilla, como un complemento económico frente a la crisis económica. El kilo de cochinilla fresca se paga a 8,00 euros. Para producir un kilo de cochinilla seca, se necesitan cuatro kilos de cochinilla fresca.

2 pensamientos en “Recolección de cochinilla en las Islas Canarias. Fotos

  1. Me gusta el trabajo y su publicación… Aún recuerdo cuando yo la recogía; en Los Sauces (Isla de La Palma). Me pagaban diez duros (50 Pesetas) por cada kilo de cochinilla viva.

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