La Roma que conoció Ruiz de Padrón (2). Fotos y comentarios

Antonio Ruiz de Padrón, Diputado canario en las Cortes de Cádiz y adalid de la abolición de la Inquisición española y del sangrante Voto de Santiago, realizó un largo periplo internacional que le sirvió para convertirse en un hombre culto y para asimilar las ideas de las revoluciones americana y francesa.

En esos viajes, residió en diversas ciudades del planeta: Filadelfia, La Habana, Madrid, Roma,… En esta última ciudad –eterna antes de la llegada de Silvio Berlusconi–, tuvo que residir nuestro Ruiz de Padrón durante el tiempo suficiente para obtener su doctorado. Tanto el Vaticano como las calles, plazas, estatuas y fuentes de Roma que contienen estas imágenes debieron ser testigos de su paso.

Cúpula de la iglesia de San Pedro.

Iglesia de San Pedro, con el obelisco en primer plano.

Columnas de 16 metros de alto forman un pasillo en la faraónica entrada de la Plaza de San Pedro.

Fuente en la Plaza de San Pedro. Todos estos lugares tuvieron que formar parte habitual de los paseos de nuestro Ruiz de Padrón.

¿Cuántas señoras como ésta dependerían de las limosnas, en la Plaza de San Pedro, en tiempos de Ruiz de Padrón?

Pasillo del Vaticano. En consecuencia con el pensamiento del actual Papa Benedicto XVI, en el Vaticano se opina todavía que la belleza y el lujo son imprescindibles para comunicarse con la divinidad.

Óleo. Museo Vaticano.

Escultura romana. Museo Vaticano.

Techo de un pasillo, en el Vaticano. ¿Qué opinaría Ruiz de Padrón ante los ornatos de la casa de la máxima autoridad de la Iglesia que debía salvar a los pobres del mundo?

Escultura romana. Museo Vaticano.

Museo Vaticano.

Museo Vaticano.

Museo Vaticano.

Museo Vaticano.

Museo Vaticano.

Museo Vaticano.

Turistas en cola para visitar la basílica de San Pedro.

Plaza de San Pedro.

Guardia Suiza, custodiando una entrada en la Plaza de San Pedro.

La Guardia Suiza fue creada por el Papa Julio II, en 1506.

Obelisco en la Plaza de San Pedro.

Archivo vaticano.

Otra vista de la Plaza de San Pedro, al oscurecer.

Vaticano.

Vaticano.

Uno de los antiguos restaurantes que abundan en los alrededores de la Plaza de España y de la Fontana de Trevi.

Fuontana de Trevi, profusamente iluminada y visitada.

Figura de pez, en la Fuente del Tritón.

Durante muchos siglos, leones, caballos, peces y animales de todo tipo han expulsado agua por sus bocas en las siempre sorprendentes fuentes romanas.

Detalle de una fuente del Palacio Barberini.

Relieve en el Palacio Barberini.

Escultura en el Palacio Barberini.

Detalle de la escultura anterior.

Balcón. Palacio Barberini.

Entrada a la Galleria Nazionale d’Arte Antica, en el Palacio Barberini.

Cabeza de león, un motivo muy repetido en las esculturas romanas.

Estatua de bronce en el Ponte de Sant’Angelo.

Probablemente, cuandoRuiz de Padrón visitó Roma, las calle principales estaban tan animadas como en la actualidad.

Estatua en la Esquina de las Cuatro Fuentes.

Estatua en la Esquina de las Cuatro Fuentes.

Una de las innumerable fuentes de Roma. Las morenas o serpientes de mar, a ambos lados, son un motivo que se repite en muchos grupos escultóricos de la ciudad.

Gaviotas en el río Tíber.

Grupo escultórico, situado en lo alto de la iglesia de San Giovanni dei Fiorentini.

Escaparate de una tienda de antigüedades.

Taller de escultura

Fuente en la Piazza della Republica.

Escultura en la entrada de la iglesia de Santa Maria degli Angeli.

Escultura en la entrada de la iglesia de Santa Maria degli Angeli.

Pila del agua bendita en la iglesia de Santa Maria degli Angeli.

Detalle del Péndulo en la iglesia de Santa Maria degli Angeli.

Estatua ubicada en el techo de una iglesia romana.

Iglesia Santa María de los Ángeles.

Estatua en mármol, en Santa Maria degli Angeli.

Santa Maria degli Angeli.

Estatua de María, en Santa Maria degli Angeli.

En la Piazza dell Popolo se encuentra la iglesia de Santa Maria dei Miracoli.

Un típico callejón peatonal romano.

Macetas y farolas también ornamentan la ciudad.

Obelisco de la Piazza dell Popolo.

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Piazza dell Popolo.

Una de las dos fuentes de la Piazza dell Popolo.

Río Tíber.

Puente sobre el río Tíber, en el Trastevere.

La vegetación de Roma, con sus palmeras canarias, no pudo pasar desapercibida a Ruiz de Padrón.

Detalle. Palacio Barberini.

La Boca de la Verdad se encuentra, desde el año 1632, en el atrio de la iglesia de Santa Maria in Cosmedin. La tradición dice que se tragará la mano de quien diga una mentira mientras palpa el interior de su boca.

Iglesia de Santa María in Cosmedin, edificada en el siglo VI. Su desolado interior casi no contiene otra cosa que las paredes y las sillas.

Cercanías del Coliseo.

Plaza del Panteón, siempre concurrida.

Fuente en la Plaza del Panteón.

Iglesia del Panteón de Agripa (siglo III).

Relieve en el Panteón.

Librería en la Plaza Madama, junto a la Fontana di Trevi.

CONTINUARÁ EN…

La Roma que conoció Ruiz de Padrón (3)

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