Oporto encuentra a Tabucchi: una visión subjetiva

He de confesar que la combinación de Oporto y Tabucchi me entusiasma de igual manera que Lisboa y Pessoa, Buenos Aires y Borges o La Habana y Carpentier. Las ciudades y los escritores forman casales en las mentes de los viajeros con afición a la lectura, de igual manera que los músicos y los grandes festivales en el imaginario de los melómanos. El protagonista de "La cabeza perdida de Damasceno Monteiro" odiaba Oporto; pero su creador, Tabucchi, le va cocinando el gusto a fuego lento, como si se tratara de una olla de callos, hasta que termina por enamorarse de esta ciudad espléndida de puentes, castillos, iglesias y estaciones de ferrocarril. Los portugueses le dicen, simplemente, Porto, es decir, Puerto. Y nadie puede decir que ha visto la ciudad si antes no ha cruzado sus puentes sobre el río Duero y subido los casi 250 fatigosos escalones de la Torre de los Clérigos para contemplar los tejados que componen un maravilloso tapiz bermejo bajo el cual bullen el arte, la literatura, el vino, la gente, el bacalao asado y, naturalmente, los famosos callos de Oporto.

La Virgen de Candelaria, en una disco de la Séptima Avenida de Nueva York

Encontré la Virgen de la Candelaria en Nueva York, en un antro de la séptima avenida. El cómo sucedió, se cuenta en este vídeo. Los iconos de la Virgen de la Candelaria fueron llevados desde las Islas Canarias a toda América, por los emigrantes isleños. He filmado numerosas imágenes, desde el Cono Sur americano hasta las tierras del Norte. Los aspectos etnográficos de estas filmaciones pueden tener su punto de interés.

A propósito del Barça-Madrid, o ¿El fútbol es la continuación de la religión por otros medios?

odría afirmarse, parfraseando a Karl von Clausewitz, que el fútbol es la continuación de la religión por otros medios. Y es que las creencias deicistas que antaño dominaron el mundo, ahora son pecata minuta, comparadas con el deporte rey.

Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

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