Tajinastes rojos del Teide

Vivir en Tenerife y no peregrinar cada primavera hasta los tajinastes rojos del Teide debería estar penalizado en el Código Penal.

Las abejas no aman, aman las mariposas

Abejas y mariposas trabajan en lo mismo, a veces codo con codo, pero las separan la avaricia, el orden de la colmena, la obediencia ciega y el desamor por la vida. Las abejas no aman, aman las mariposas. Las abejas me recuerdan demasiado los regímenes en los que millones de personas trabajan ciegamente para elevar más y más el vértice de la pirámide social donde se encuentra un grupo de caraduras, ebrios de poder. Un grupo que arenga a los ciudadanos para que obedezcan y trabajen en nombre de Dios, de la Revolución, de la Libertad o de la Economía...

Las abejas no aman, aman las mariposas

Las abejas me recuerdan demasiado los regímenes totalitarios, en los que millones de personas trabajan ciegamente para elevar más y más el vértice de la pirámide social donde se encuentra un grupo de caraduras, ebrios de poder. Un grupo que arenga a los ciudadanos para que obedezcan y trabajen en nombre de Dios, de la Revolución o de la Libertad. A veces, también en nombre de la Economía.

Toda la isla se ha vuelto primavera

La abeja en el tajinaste azul

Los tajinastes azules han comenzado a florecer en Tenerife. Golosas de profesión, más felices que un senador recién electo en tiempos de crisis, las abejas se han puesto nerviosas al detectar los irresistibles efluvios del polen. Casi locas de atar, a la vista de tanto néctar, no saben muy bien a qué flor acudir primero y, así, saltan de una a otra como si la Naturaleza hubiera abierto hoy la temporada de rebajas.

Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

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