Presentación en Barcelona del poemario «Aldabas», de Antonio Abdo

Las veinte aldabas son, en realidad, veinte escenas de un drama, muy parecido a lo que es la propia vida. Donde el vaivén de las puertas que se abren, que se cierran, que se llaman, con o sin respuesta, conforman un paisaje lamentablemente cotidiano. Lo que no es cotidiano es la belleza y el sentido musical y literario con el que el autor, con el compás instrumental de la aldaba, dirige el ritmo de sus maravillosos poemas.Pero el libro de Antonio Abdo es eso y mucho más

La Carretera Vieja del Sur: viaje al corazón de Tenerife. 5

 RETAZOS EN EL CAMINO No nos engañemos; todos los objetos que observamos son retazos, trozos de algo. Sin embargo, algunos parecen más trozos que otros, quizás porque somos capaces de imaginar con mayor claridad sus alrededores. Los objetivos de las cámaras, como los marcos de los cuadros, se prestan muy bien a trocear la realidad, a... Leer más →

La Carretera Vieja del Sur: viaje al corazón de Tenerife. 4

Hay días que no tienen segundos ni minutos sino tubos que roban en nuestros pozos hectolitros de tiempo para regarnos las horas sembradas de guadañas. Hoy, enredados los dedos en los libros, se me olvidó escribir. Hundidos mis zapatos en la Carretera Vieja, colocados mis sures boca arriba, repleta de estrellas la garganta, invito a hablar... Leer más →

No hagas naufragar a mi palabra

Un poema de Pedro García Cabrera a compaña a una foto de Manuel Mora Morales.

Sobre ti, mar, nació el amor

Un cortometraje de Manuel Mora Morales con la actuación de Antonio Abdo.

Varada en tu ventura

Tu color es el único que sabes. Y hay para ti un idioma: el de la piedra. Fuera de ti lo desconoces todo. Te basta solamente lo que tienes. ¡Qué sencillez de mundo a la medida, sin que la ausencia te desdoble y huya con la mitad de ti por esos mares! Todo, todo gravita tan pegado a tu propio existir, que identificas a tu presencia el universo entero, isla de ayer, de hoy y de mañana, razón de piedra en el amor anclada. (Pedro García Cabrera)

Cómo acercarse a un poema sin sufrir un accidente. Parte 1

El poeta hace como el niño que juega; se cree un mundo imaginario que toma muy en serio, es decir, que dota de grandes cantidades de afecto, distinguiéndolo a la vez claramente de la realidad. Esto es, actualmente, lo que se ha denominado la suspensión de la regla de la sinceridad para crear un mundo cerrado, donde todos los elementos funcionan con una lógica interna, como sucede en el juego infantil. Es ahí donde nace la ficción poética, sustituyendo el placer del juego infantil. Cuando el ser humano experimenta un sentimiento placentero no renuncia a él, sino intenta repetirlo cuantas veces sea posible.

El higiénico látigo de Sir Henry Morton Stanley – [en el río (2)]

La maestría de Mailer en remover la conciencia arrancando su corteza a tiras consiste en colocar nuestra inteligencia y nuestros sentimientos junto a la normalización del horror en una réplica del corazón tenebroso apuntado por Conrad.

Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

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