mujer

¿Una réplica surrealista del Ídolo de Tara en el Museo Reina Sofía de Madrid? A propósito de una obra de Ferrant

En una escultura de Ferrant, expuesta al público en una exposición de arte moderno, se advierte algo más que reminiscencias del más famoso ídolo aborigen canario

Hace unos días me detuve para contemplar y fotografiar la obra Majestad (1951), de Ángel Ferrant, en el Museo Reina Sofía. Es posible que ya la hubiese visto, en Valladolid tal vez, pero lo cierto es que si la vi alguna vez no le presté demasiada atención.

En mi última visita a esta galería –coincidiendo con la exposición Piedad y terror en Picasso: el camino a Guernica– la pequeña escultura despertó mi interés. Me recordó de inmediato el Ídolo de Tara, una estatuilla aborigen que se encuentra en el Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria.

De izquierda a derecha: Diosa Grávida, Venus de Lespugue, Ídolo de Tara y Majestad, de Ferrant.

Un vistazo a estas dos figuras –Majetad de Ferrant y el Ídolo de Tara – nos sugiere de inmediato cierta relación entre ellas. Una relación que se acentúa cuando observamos otras venus prehistóricas que, aún siendo figuras relacionadas con la maternidad, no se vinculan de forma tan evidente con Majestad,

De izquierda a derecha: Majestad, de Ferrant, y el Ídolo de Tara, depositado en el Museo Canario.

Las dudas tienden a disiparse cuando prestamos atención al cuello, a la cabeza y a la disposición de los pechos del ídolo de Tara y los comparamos con los mismos elementos de la escultura de Ferrant: las semejanzas son verdaderamente notorias.

Mujer (1950), de Mathias Goeritz.

La Majestad, de Ferrant, data de 1951, sólo un año después de que Goeritz, uno de los principales impulsores de grupo Altamira, realizara la escultura Mujer que dedicó a su amigo Ángel Ferrant (junto con otra similar titulada Hombre).

En esta Mujer es posible reconocer algunos rasgos estilísticos de la que crearía un año más tarde Ferrant. Éste es un dato a tener en cuenta para inferir los antecedentes de Majestad, quizás la obra de Goeritz condujo a Ferrant a descubrir el Ídolo de Tara , si tal circunstancia llegó a producirse.

El Ídolo de Tara,  visto de perfil.

El ídolo de Tara, una venus canaria

El Ídolo de Tara es parte de un regalo del doctor Chil y Naranjo al Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria a finales del siglo XIX. No está claro que fuera hallado en el pueblo de Tara (municipio de Telde) y algunos investigadores opinan que se pudo encontrar en los alrededores de la Cueva Pintada de Gáldar. Desde la década de 1970, a raíz del despertar de la cultura nacionalista, esta figurita ha adquirido una gran popularidad entre la población canaria y se ha difundido en obras de arte, reproducciones cerámicas, libros de texto, medios de comunicación y todo tipo de souvenirs para turistas.

Sobre Ángel Ferrant

Ángel Ferrant, en su estudio, después de haber sufrido un accidente en 1954.

El escultor Ángel Ferrant (Madrid, 1890 – 1961) estaba vinculado con Canarias y parece natural que su obra contuviera algunas resonancias del archipiélago. Casualidad o no, en la pared próxima a su escultura cuelga Pictografía canaria (1951), un cuadro de la etapa guanchista (coincidente con la creación de Majestad y anterior a los muros y a las arpilleras) del canario Manuel Millares, buen amigo de Ferrant. Sobre este último la crítica ha asegurado que fue, después de Joan Miró, “el artista más interesante y completo entre los que se quedaron en España tras la contienda”.1

Detrás de Majestad, de Ferrant, se puede ver el lienzo Pictografía canaria (1951), de Manolo Millares.

La conexión canaria le llegó, principalmente, por el crítico tinerfeño Eduardo Westerdahl, el cual conocía a Ferrant desde los primeros años de la década de 1930, cuando el madrileño participó en la revista Gaceta de Arte , junto a Gertrude Stein, André Gide, Tristan Tzara, etc.

Posteriormente, esta relación se prolongó en el tiempo y se reencontrarían en el grupo Amics de l’Art Nou, la gran Exposición de Arte contemporáneo en el Círculo de Bellas Artes de Tenerife (1936), la creación del grupo Altamira (1948), la revista De Arte, publicada por Westerdahl y García Cabrera (1950), el desaparecido Museo de Arte Moderno del Puerto de la Cruz (1953) con la asistencia de Ferrant que disertó en su inauguración, etc.

En la actualidad, se conserva un dibujo de Ángel Ferrant en el Instituto de Estudios Hispánicos del Puerto de la Cruz.

Eduardo Westerdahl.

Asimismo, en el Archivo Histórico Provincial del Gobierno de Canarias, en Tenerife, es posible consultar las cartas de Ferrant a Westerdahl, en las que se evidencia la gran amistad que los unía. Existe abundante documentación sobre esta relación, habida cuenta de los artículos que Westerdahl escribió sobre el escultor dentro y fuera de Canarias.

Y aquí habría que mencionar el escrito que durante la inauguración del Museo de Arte de Westerdahl entregó a su amigo Manuel Millares para una exposición en Gran Canaria en el año 953.

Indudablemente, estas relaciones en el archipiélago debieron influir en el escultor y, tal vez, proporcionarle el conocimiento de algunos elementos de la cultura aborigen canaria. Ya se ha comentado que en esos momentos Millares pintaba cuadros relacionados con la cultura insular prehispánica y es posible que mencionara el tema a su amigo.

Vista posterior de “Majestad”, de Ferrant.

Como tantos contemporáneos, Ángel Ferrant –a pesar de considerar siempre la figura humana como irrenunciable– evolucionaría de manera apreciable durante su trayectoria artística. Desde sus posiciones iniciales arribaría al primitivismo, a la composición de móviles, a las formas orgánicas,… No fue un surrealista, ni un primitivista, ni un constructivista ni se le puede encasillar en un solo movimiento: bebió de varias fuentes artísticas de su época, pero siempre mantuvo una relación estrecha con el arte abstracto.

Ferrant fue una rara avis cuya abundante obra estaba poco reconocida fuera de un reducido grupo de artistas y críticos hasta el año de su muerte, cuando expuso en la Bienal de Venecia.

En el Patio Herreriano de Valladolid se encuentra, preservado y catalogado, un amplio fondo documental sobre Ángel Ferrant que incluye su biblioteca privada, esculturas, dibujos y otro material de gran interés.

Sin entrar en otras disquisiciones, parece razonable pensar que Ángel Ferrant tenía información sobre el Ídolo de Tara, bien fuera a través de su amigo Manolo Millares, bien por su visita al Museo Canario de Las Palmas o por alguna ilustración publicada en la revista del propio museo.

Sin embargo, no conozco ningún texto de Ferrant, de Westerdahl o de cualquier otro que relacione a ambas esculturas. Desgraciadamente, los canarios que conocieron bien a Ferrant –ya desaparecidos como Manuel Millares o Eduardo Westerdahl– no pueden confirmar o negar esta hipótesis.

De cualquier manera, incluso si no existe la relación que se apunta en este escrito y sí, pongamos por caso, con la cretense diosa de la serpiente,2 creo que ha servido al menos para refrescar la memoria de una relación fructífera entre el gran Ángel Ferrant y los intelectuales canario durante la Segunda República y las dos primeras décadas del franquismo.

 

PARA SABER MÁS

  1. Se puede consultar una excelente biografía de Ángel Ferrant en este enlace.
  2. Ángel Ferrant y Eduardo Westerdahl: un diálogo lúcido y continuo, de Carmen Bernárdez Sanchís, en Catharum, pp 046-059, Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias, 2002.
  3. The interpretation of Goddess: interview with Marija Gimbutas. Ir.

NOTAS

  1. Valeriana Bozal: Antes del Informalismo. Monografías de Arte Contemporáneo nº 1, Museo Reina Sofía, Madrid, 1996
  2. Una de las imágenes de Diosa de la Serpiente encontrada en Creta y perteneciente al Paleolítico también podría estar relacionada con la obra de Ferrant, si aceptamos que los dos elementos que descansan sobre las piernas de la figura representan a serpientes, en lugar de espermatozoides que fecundan. No obstante, si  nos fijamos bien, su mayor parecido es con un par de sanguijuelas.   
  3. sanguijuela
Anuncios

Vídeo con nombres guanches que comienzan por la letra C

Hermosos nombres guanches para niños y niñas. Esta Primera Parte contiene los nombres que comienzan por la letra C.
Estos nombres, procedentes de las Islas Canarias, están siendo utilizado en todo el mundo, por su belleza.

Por otra parte, los apelativos que se citan, proceden de las fuentes más fidedignas que se hallan en la bibliografía de temas canarios, como la obra «Monumenta Linguae Canariae» de Dominik Josef Wölfel, las varias «Historia de Canarias» debidas a Fray Juan Abreu Galindo, Tomás Marín y Cubas, Agustín Millares Torres, etc., los manuscritos de Juan Bethencourt Alfonso o las primeras crónicas de la conquista, como «Le Canarien».

Trato de ofrecer datos de interés sobre cada nombre, contando la historia o las anécdotas principales del personaje que lo utilizaba. También he concedido importancia a la rigurosidad de la información , así como a ofrecer una exposición clara con un esquema fijo para cada entrada, donde se especifica una serie de datos, entre los que figuran cada fuente, con la intención de que pueda consultarse para verificar o ampliar cada antropónimo.

Entre estos nombres propios, el lector puede tener la completa seguridad de que no se han intercalado nombres de montañas, de barrancos o de pueblos que no hayan pertenecido a aborígenes canarios, según las fuentes históricas, lingüísticas y antropológicas consultadas. Antes bien, se ha rastreado cada uno de ellos, escrupulosamente, hasta dar por seguro que cada información es lo más correcta posible.

IR a nombres que comienzan por la LETRA B

IR a nombres que comienzan por la LETRA D

(página aún en preparación)

Vídeo con nombres guanches que comienzan por la letra B

Hermosos nombres guanches para niños y niñas. Esta Primera Parte contiene los nombres que comienzan por la letra B.
Estos nombres, procedentes de las Islas Canarias, están siendo utilizado en todo el mundo, por su belleza.

Por otra parte, los apelativos que se citan, proceden de las fuentes más fidedignas que se hallan en la bibliografía de temas canarios, como la obra «Monumenta Linguae Canariae» de Dominik Josef Wölfel, las varias «Historia de Canarias» debidas a Fray Juan Abreu Galindo, Tomás Marín y Cubas, Agustín Millares Torres, etc., los manuscritos de Juan Bethencourt Alfonso o las primeras crónicas de la conquista, como «Le Canarien».

Trato de ofrecer datos de interés sobre cada nombre, contando la historia o las anécdotas principales del personaje que lo utilizaba. También he concedido importancia a la rigurosidad de la información , así como a ofrecer una exposición clara con un esquema fijo para cada entrada, donde se especifica una serie de datos, entre los que figuran cada fuente, con la intención de que pueda consultarse para verificar o ampliar cada antropónimo.

Entre estos nombres propios, el lector puede tener la completa seguridad de que no se han intercalado nombres de montañas, de barrancos o de pueblos que no hayan pertenecido a aborígenes canarios, según las fuentes históricas, lingüísticas y antropológicas consultadas. Antes bien, se ha rastreado cada uno de ellos, escrupulosamente, hasta dar por seguro que cada información es lo más correcta posible.

IR a nombres que comienzan por la LETRA C

IR a nombres que comienzan por la LETRA A 

(página aún en preparación)

Vídeo con nombres guanches que comienzan por la letra A

Hermosos nombres guanches para niños y niñas. Esta Primera Parte contiene los nombres que comienzan por la letra A.
Estos nombres, procedentes de las Islas Canarias, están siendo utilizado en todo el mundo, por su belleza.

Por otra parte, los apelativos que se citan, proceden de las fuentes más fidedignas que se hallan en la bibliografía de temas canarios, como la obra «Monumenta Linguae Canariae» de Dominik Josef Wölfel, las varias «Historia de Canarias» debidas a Fray Juan Abreu Galindo, Tomás Marín y Cubas, Agustín Millares Torres, etc., los manuscritos de Juan Bethencourt Alfonso o las primeras crónicas de la conquista, como «Le Canarien».

Trato de ofrecer datos de interés sobre cada nombre, contando la historia o las anécdotas principales del personaje que lo utilizaba. También he concedido importancia a la rigurosidad de la información , así como a ofrecer una exposición clara con un esquema fijo para cada entrada, donde se especifica una serie de datos, entre los que figuran cada fuente, con la intención de que pueda consultarse para verificar o ampliar cada antropónimo.

Entre estos nombres propios, el lector puede tener la completa seguridad de que no se han intercalado nombres de montañas, de barrancos o de pueblos que no hayan pertenecido a aborígenes canarios, según las fuentes históricas, lingüísticas y antropológicas consultadas. Antes bien, se ha rastreado cada uno de ellos, escrupulosamente, hasta dar por seguro que cada información es lo más correcta posible.

IR a nombres que comienzan por la LETRA B

(página aún en preparación)

Recolección de cochinilla en las Islas Canarias. Fotos

Click aquí para entrar en el facebook de Manuel Mora Morales

 

En el siglo XIX, la cochinilla solucionó, en parte, la hecatombre económica en que estaban sumidas las Islas Canarias desde que los ingleses prefirieron comprar el vino de Madeira.

La cochinilla (Dactylapius Coccus Costa) es un pequeño animalito parásito de las pencas de nopal o tunera mexicana, que son las que producen los higos tunos, higos chumbos o higos picos. El aspecto de las cochinillas se puede ver en la foto superior: parecen pequeñas bolsas llenas de tinta roja cubiertas de un polvillo blanco.

De manera que se plantaron grandes extensiones de tuneras y se “sembraron” de cochinillas, a fin de recolectarlas y venderlas para fabricar carmín. Sólo se utilizan las hembras para extraer el colorante.

Este espléndido tinte sirve para teñir de rojo tejidos, comidas y bebidas. Actualmente, continúa utilizándose en productos como el Campari, el surimi japonés, los lápices de labios, yogurt, helados, algunos jarabes, grageas, etc.

Mano de obra no faltaba en unas islas cuya población rural vivía en una pobreza continua desde hacía siglos. Las mujeres, muchas veces abandonadas por los hombres que emigraban a América, constituyeron una reserva de trabajadoras que fueron empleadas por los dueños de las tierras en la recolección de la cochinilla.

La mayor parte de las veces, las ganancias eran divididas entre el dueño de la tierra y las recolectoras, al cincuenta por ciento.

 

Nacen unas 200 hembras de cochinilla por cada macho. La longitud de éstos es de 2,2 mm y la de las hembras 6 mm. Ellas viven unos 150 días, como máximo, y ponen 600 huevos. Nacen unas 400 larvas que durante 25 días están errantes hasta encontrar su hogar en algún lugar de las pencas.

 

Para que haya cochinilla abundante, debe procederse a una infestación artificial de las pencas. Puede realizarse colocando bolsitas de tela o papel, con cinco o seis hembras dentro, sobre una penca para que las larvas colonicen la planta tan pronto nazcan.

La cochinilla hay que recogerla viva; a continuación, se seca. El proceso de obtención del carmín a partir de estos insectos consiste básicamente en extracción acuosa, filtrado, precipitación, secado, molido y esterilización, siendo finalmente envasado.

El extracto de cochinilla es la solución concentrada que queda después de que se elimine el alcohol de un extracto acuoso-alcohólico de insectos de cochinilla.

El carmín es un polvo hidrosoluble compuesto por ácido carmínico en un sustrato de hidróxido de aluminio. Este polvo contiene aproximadamente un 50% de ácido carmínico, sustancia que tiene un peso molecular de 492,4 Da y es el agente responsable del color. También contiene alrededor de un 20% de material proteico proveniente de las cochinillas.

El Real Consulado de Comercio apoyó la introducción de la cochinilla en Canarias, en 1825. Medio siglo más tarde, Canarias llegó a producir, casi 3 millones de kilos anuales y acaparó el mercado mundial de los colorantes. La producción era el doble que la de toda América.

Sin embargo, en la década de 1850, nació un temible enemigo de la producción de cochinilla: las anilinas o tintes artificiales, que irían acaparando el mercado.

Hasta la década de 1960, a pesar de la fuerte competencia de las anilinas, en Canarias de recogió abundante cochinilla. Tanto por la subida del nivel de vida en el archipiélago, como por la prohibición del carmín en muchas comidas y bebidas, al ser considerado como tóxico por la Organización Mundial de la Salud, en 1976, el cultivo de cochinilla disminuyó sensiblemente.

La OMS ha establecido un límite de consumo diario de 5 mg/día. Entre los problemas que se han detectado con la utilización del carmín están las reacciones alérgicas de asma, urticaria, etc.

En la Unión Europea el carmín y el extracto de cochinilla deben etiquetarse como E120. También se le conoce como colorante rojo natural nº 4.

Con el cambio de siglo, la producción quedó reducida a unos 30 mil kilos. Sin embargo, desde principios del siglo actual, la producción de carmín se ha elevado a más de un 8% anual.

Actualmente, algunos campesinos han optado por volver a recolectar cochinilla, como un complemento económico frente a la crisis económica. El kilo de cochinilla fresca se paga a 8,00 euros. Para producir un kilo de cochinilla seca, se necesitan cuatro kilos de cochinilla fresca.