Ruiz de Padrón, foto a foto (2ª entrega: Valdeorras)

SEGUNDA PARTE DE las imágenes relacionadas con la estancia de Ruiz de Padrón en Valdeorras. En esta entrega vale lo dicho para la primera parte, dedicada a esa comarca gallega, donde Ruiz de Padrón fue el encargado de cinco parroquias y varios párrocos. Por esta razón se le conoció como el Abad de Valdeorras. Tuvo su residencia en Vilamartín (o Villamartín) de Valdeorras desde 1808 hasta su muerte, en 1823, excepto durante los años en que se desempeñó como diputado en las Cortes de Cádiz y, posteriormente, en las Cortes Constitucionales de Madrid.

Ruiz de Padrón, foto a foto

Imágenes relacionadas con la estancia de Ruiz de Padrón en Valdeorras. La primera entrega está dedicada a esa comarca gallega, donde Ruiz de Padrón fue el encargado de cinco parroquias y varios párrocos. Por esta razón se le conoció como el Abad de Valdeorras. Tuvo su residencia en Vilamartín (o Villamartín) de Valdeorras desde 1808 hasta su muerte, en 1823, excepto durante los años en que se desempeñó como diputado en las Cortes de Cádiz y, posteriormente, en las Cortes Constitucionales de Madrid.

SEXTA PARTE. La increíble historia de 300 canarios en la República Dominicana del dictador Trujillo

Más que nunca, la República Dominicana había caído bajo el dominio del terror y los dominicanos eran perseguidos, torturados y asesinados lo mismo que los emigrantes haitianos. Sin embargo, la prepotencia del Generalísimo terminaría por acarrearle su propia ruina. En medio de todo este maremágnum, se encontraban los jóvenes emigrantes canarios, sin encontrar una salida a su angustiosa situación.

QUINTA PARTE. La increíble historia de 300 canarios en la República Dominicana del dictador Trujillo

La isla estaba atestada de espías del gobierno, llamados calies, los cuales delataban a los emigrantes como comunistas cada vez que protestaban por algo o se quejaban por no haberse respetado sus contratos. A veces, no hacía falta rebelarse contra la situación, porque los propios españoles también los delataban como enemigos del régimen trujillista para quedarse con sus tierras.

CUARTA PARTE. La increíble historia de 300 canarios en la República Dominicana del dictador Trujillo

Pronto, los emigrantes canarios supieron que no habría una casa para cada uno. Sino una casa para seis. Una casa sin agua ni electricidad. Y los aperos se reducían a una azada y un machete. El contrato que les había formalizado Trujillo se convirtió en papel mojado y los pobres muchachos no tenían dónde reclamar... Leer más →

TERCERA PARTE. La increíble historia de 300 canarios en la República Dominicana del dictador Trujillo

El barco España fue auxiliado por los puertorriqueños en el Canal de la Mona, un brazo de mar que separa Puerto Rico de la República Dominicana. VER ARTÍCULOS ANTERIORES: Primera parte Segunda parte Tan pronto zarpó el vapor España del puerto de Santa Cruz de Tenerife, con rumbo a la República Domincana, apareciern ciertos signos... Leer más →

Segunda parte. La increíble historia de 300 canarios en la República Dominicana del dictador Trujillo

Vapor España, una chatarra flotante, donde 300 jóvenes canarios embarcaron con destino a la República Dominicana, en 1955. (VER ARTÍCULO ANTERIOR: Primera parte) Tan pronto zarpa el buque España del puerto de Santa Cruz de Tenerife, con rumbo a la República Domincana, aparecen ciertos signos desesperan­zadores que desmienten todo cuanto las autoridades españolas habían prometido... Leer más →

La increíble historia de 300 canarios en la República Dominicana del dictador Trujillo

. Uno de los episodios más conmovedores y desconocidos de la historia de la emigración canaria es el referido al último viaje del barco España, un vapor comprado por el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo en Irlanda, a mediados de la década de 1950. Un barco desvencijado que destinó a trasladar emigrantes españoles a la... Leer más →

Venecia se mira al espejo en Punta de la Dogana. Parada Accademia del vaporetto

Si alguna vez en Venecia se te ocurre bajar del vaporetto en la Accademia, de noche o casi al amanecer, caminar y sentarte en la soledad de la Punta de la Dogana, debes cerrar los ojos hasta que te sientas con fuerzas suficientes para enfrentarte al paisaje urbano más bello de este planeta, sin sucumbir a su hechizo.

Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

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