Presentación en Barcelona del poemario «Aldabas», de Antonio Abdo

Las veinte aldabas son, en realidad, veinte escenas de un drama, muy parecido a lo que es la propia vida. Donde el vaivén de las puertas que se abren, que se cierran, que se llaman, con o sin respuesta, conforman un paisaje lamentablemente cotidiano. Lo que no es cotidiano es la belleza y el sentido musical y literario con el que el autor, con el compás instrumental de la aldaba, dirige el ritmo de sus maravillosos poemas.Pero el libro de Antonio Abdo es eso y mucho más

El secreto de la felicidad es...

¿Barcelona no come plátanos canarios?

A medida que voy avanzando, pasillo tras pasillo, se me borra la sonrisa con que había entrado a La Boquería. ¡Ni un plátano canario a la venta! Y no dejo de sonreír porque piense que lo canario es lo mejor –lejos de mí esos chauvinismos–, sino porque allí veo la imagen del declive de la agricultura y de la economía de mi tierra: mientras las tiendas canarias rebosan de botellas de cava y naranjas peninsulares, nuestros plátanos se alejan de los consumidores españoles. Un panorama deplorable.

Los enemigos

De sobra sé que éste es un artículo extraño, pero lo escribo cuando aún permanece una imagen horrorosa en mi retina. Anoche, vi morir a un hombre joven que unos minutos antes gozaba de un aspecto magnífico y picoteaba el mundo como un gallito de pelea acribilla el húmedo suelo buscando lombrices. Cayó desplomado a... Leer más →

Pedro Pedrito

En comparación con lo mucho que opina la prensa de otros futbolistas, sobre Pedro Rodríguez Ledesma, jugador del C.F. Barcelona, se escribe poco y lo poco que se escribe no parece salir de unos tópicos que también son pocos: humilde, trabajador y buen compañero. Se trata de elogios, pero, tal como yo lo veo, son calificativos que se quedan en la superficie, que se limitan a repetir, una vez y otra, lo que se dijo las primeras veces que saltó al césped barcelonista, que ni siquiera tratan de sintetizar las auténticas cualidades futbolísticas del jugador canario; sino que lo inmovilizan con la etiqueta de "obrero bonachón".

Un alemán inventa una ballena artificial

De manera que cuando se publicó la noticia de que en la ciudad de Meinzen se estaban fabricando ballenas artificiales, llamadas "Wallosin" (la palabra alemana 'Wal' significa ballena), los lectores suspiraron aliviados, conscientes de la importancia de un asunto tan serio.

Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: