Un grado a la derecha

Para colocar en su lugar a los principales partidos españoles –habida cuenta de sus actuaciones y no de sus declaraciones–, debemos moverlos un grado a la derecha de su calificación ideológica habitual,  Considero un ejercicio de higiene intelectual y política reconsiderar, objetivamente, dónde se halla en la actualidad cada partido en el espectro ideológico.

No quiero entrar en la ideología de los votantes, de los simpatizantes ni aun de los militantes de base de estos partidos, en los cuales presumo una honradez ideológica que tal vez les llevaría a estar de acuerdo con mi tesis; solamente, me referiré a los núcleos duros –secretariados generales o comités ejecutivos– que empuñan el timón de las respectivas praxis públicas.

Tomemos cualquier partido como ejemplo. O mejor, vamos a tomar –de izquierda a derecha– los cinco partidos estatales con mayor representación parlamentaria. En estas formaciones políticas, según su práctica diaria, las ideologías predominantes son las siguientes:

PODEMOS está declarado por la prensa como un partido de extrema izquierda. Algo erróneo si nos ceñimos a sus acciones de gobierno que no van allá de lo social allí donde ha conseguido meter baza. Su lugar se encuentra entre la izquierda y la socialdemocracia, tomando como referentes a Olof Palme o a Willy Brand. Clasificación: SOCIALDEMOCRACIA.

PSOE realiza declaraciones socialdemócratas durante las campañas electorales, pero su comportamiento en el gobierno oscila entre el centro izquierda y el centro derecha.  Sus decisiones políticas están muy alejadas del ya mencionado icono de la socialdemocracia Olof Palme y más cercanas al francés Valérie Giscard d’Estaing. Clasificación: CENTRO.

CIUDADANOS nació con vocación socialdemócrata; sin embargo, pronto derivó hacia el centro, luego al centro derecha y, finalmente, a la derecha con pactos firmes con el PP y Vox. Sus acciones políticas y sus acuerdos lo sitúan en las cercanías del canciller alemán Helmut Kohl. Clasificación: DERECHA NEOLIBERAL.

PP nació de Alianza Popular, un partido que acogió a los políticos más destacados del franquismo, y se situó a la derecha del espectro ideológico. Con la llegada de Pablo Casado a la presidencia del partido, ha habido un fuerte giro hacia el conservadurismo más intransigente, con posiciones cercanas al presidente polaco Andrzej Duda. Ningún líder pepero, incluyendo el primer gobierno de Aznar, ha tomado posiciones tan extremas. Clasificación: DEMOCRACIA CRISTIANA.

VOX es una escisión del PP que desgajó lo más reaccionario de este partido y lo unió a políticos militantes de grupos neonazis y franquistas. Sus actuaciones, a partir de las elecciones andaluzas, lo sitúan en la frontera de la ilegalidad constitucional. Se halla a la derecha de ultraderechistas populistas como Marine Le Pen. Clasificación: ULTRADERECHA INTRANSIGENTE.

Es evidente que se necesita algo más que estas pinceladas para ubicar a cada cual en el lugar que le corresponde y no en el sitio que pretende ocupar o en el que los medios partidarios o detractores le colocan. No deberíamos dar por las buenas las clasificaciones –interesadas, por supuesto– que nos proponen a diario en radio, prensa, televisión y grandes medio virtuales, sin enfrentarnos antes a un análisis individual y colectivo que nos salve del continuo lavado de cerebro a que nos tienen sometidos.