El hombre que pesaba el aire

El hombre que pesaba el aire

EL HOMBRE QUE PESABA EL AIRE Y EL EMBAJADOR DE ESPAÑA EN LONDRES

El anecdotario de Benito Feijoo es una fuente inagotable de datos sobre cualquier tema que se nos ocurra investigar, dentro o fuera del Siglo de las Luces. Incluyendo una curiosa anécdota hace referencia al hombre que pesaba el aire.

«Reinando en Inglaterra Carlos Segundo, habiendo resuelto la Regia Sociedad de Londres enviar quienes hiciesen experimentos del peso del aire sobre el Pico de Tenerife, diputaron dos de su Cuerpo para pedir al Embajador de España una Carta de recomendación al Gobernador de las Canarias.

El Embajador, juzgando que aquella diputación era de alguna Compañía de Mercaderes, que quería hacer algún empleo considerable en el excelente licor que producen aquellas Islas, les preguntó, ¿qué cantidad de vino querían comprar?

Respondieron los Diputados, que no pensaban en eso, sino en pesar el aire sobre la altura del Pico de Tenerife.

–¿Cómo es eso? replicó el Embajador. ¿Queréis pesar el aire?

–Esa es nuestra intención, repusieron ellos.

El hombre que pesaba el aire

No bien lo oyó el buen Señor, cuando los mandó echar de casa por locos ; y al momento pasó al Palacio de Witheal a decir al Rey, y a todos los Palaciegos, que habían ido á su casa dos locos con la graciosa extravagancia de decir que querían pesar el aire, acompañando el Embajador la relación con grandes carcajadas.

Pero éstas se convirtieron en confusión suya, mayormente sabiendo luego, que el mismo Rey, y su hermano el Duque de York, eran los principales Autores de aquella expedición Filosófica.

Celebróse el chiste en Londres, y en París; pero con poca razón se hizo mofa de la ignorancia del Embajador.»

OTRO ARTÍCULO SOBRE CANARIAS