Afrodita

¿Hubo pintura abstracta en la Grecia clásica?

Pintura encontrada en Pompeya. Representa a la diosa Afrodita similar a la que probablemente pintó el pintor griego Apeles.

Pintura encontrada en Pompeya. Representa a la diosa Afrodita Anadyomene similar a la que probablemente pintó el pintor griego Apeles, inspirado en una concubina de Alejandro Magno.

Existe una crítica de Plinio el Viejo –contenida en su Libro XXXV, sobre la alfarería, el azufre, el salitre y otras tierras– que no nos extrañaría encontrarla firmada por algún crítico actual en el catálogo de una exposición minimalista de Ad Reinhardt o de Agnes Martin. Desde que el arte abstracto se expande por el mundo, en las primeras décadas del pasado siglo, se reconoció la necesidad un análisis crítico para ser comprendido.

Mucho más tarde, el filósofo Richard Wollheim sostuvo que el arte es una forma de vida y que lo único que importa de él es su relación con el contexto social, lo cual no tiene por qué invalidar una comprensión más profunda por medio del análisis intelectual. Es más, la pintura abstracta (y no sólo la abstracta) si no está sostenida por una intencionalidad de su autor y por un discurso intelectual, pierde su razón de existir.

Gratitude (2001), de la pintora canadiense Agnes Martin.

Gratitude (2001), de la pintora canadiense Agnes Martin.

Es posible que el nacimiento de la pintura abstracta tuviese lugar en la antigua Grecia, a raíz de una supuesta visita del pintor Apeles [1]  al pintor Protógenes [2] , cuya residencia estaba en la isla de Creta. He aquí el suceso, narrado por Plinio el Viejo: valoremos si hubo intencionalidad en sus autores y presencia de un análisis formal en su crítico:

Protógenes vivía en Rodas, y Apeles navegó a la isla, pues estaba ansioso por contemplar los trabajos de un hombre al que sólo conocía de oídas. Tan pronto desembarcó, Apeles marchó de inmediato al taller. Protógenes estaba ausente, pero había una gran tabla colocada para pintar. Una anciana que la custodiaba dijo que Protógenes estaba fuera y le preguntó quién era, con el fin de informar a Protógenes :

–Éste –respondió Apeles y, cogiendo un pincel, lo mojó en pintura y trazó una línea de extrema delgadez.

Luego,  la anciana contó a Protógenes lo que había sucedido durante su ausencia.

Cuando contempló la delicadeza de la línea, el artista dijo:

–Apeles vino a verme. Nadie más puede hacer algo tan perfecto.

A continuación, en el mismo cuadro, trazó una línea aún más delgada con otro color. Luego, recomendó a la vieja que la mostrase al extranjero, si volvía.

–Y le dices: “He aquí el hombre que buscas”.

Tal como Protógenes había previsto, Apeles regresó y, no queriendo ser tenido por menos, dividió las dos líneas con otra de un tercer color, dejando esa línea tan sutil que sería imposible superarla.

Protógenes admitió la derrota y corrió al puerto para buscar y felicitar a su huésped.

Cuantos contemplaron esta obra, consideraron la conveniencia de preservar para la posteridad aquella tabla admirada por todos, pero especialmente por los artistas.

He oído que la tabla pereció en el incendio que consumió el último palacio del César en la colina del Palatino. Me detuve una vez ante la tabla, que no contiene nada que mirar en su espaciosa extensión, que aparece como vacía, excepto varias líneas extraordinarias en el centro, que huyen de la vista pero que atraen a la vista. Por esta razón, esa pintura es más conocida que cualquier otra.[Cursiva mía]

Abstracto rojo (1952) de Ad  Reinhardt.

Abstracto rojo (1952) de Ad Reinhardt.

Lo de menos es que se haya producido o no la visita de Apeles a Rodas. Lo de más es que la valoración final de Plinio el Viejo respecto a este cuadro heleno nos sitúa ante una auténtica crítica que reconoce, además, la intencionalidad de sus autores. Quizás, ésta sea la primera pintura abstracta de la historia del arte, porque es la primera en que sus valores formales no representativos reciben el respaldo intelectual expreso de un crítico cercano a su época histórica, no influenciado por el desarrollo del arte contemporáneo.

_____________

Nota.

 [1] Apeles nació en el 352 a. C., en Colofón (actual Turquía). Murió a los 46 años de edad.

[2] Protógenes nació en el siglo IV a.C., en Cauno (Turquía). Residió en Rodas.

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