La casa

“La [antigua] casa campesina canaria se compone de tres piezas: La primera es una sala-comedor con una puerta de entrada y una ventana con asientos fijos. En esta pieza casi siempre se encuentran dos alacenas empotradas. Junto a la pared se colocan sillas taburetes y algún arcón para sentarse o para guardar ropa y grano. En el centro de la pieza los campesinos instalan una mesa grande que sirve para todo.

A ambos flancos del comedor se hallan los dormitorios con unos ventanucos que dejan pasar poca luz. Sobre los catres se colocan colchones rellenos de lana paja pinocha o camisas de millo.

El patio exterior tiene bancos de piedra pegados al muro de la casa. A veces estos asientos se encuentran protegidos del sol por una parra de viña junto a la que crecen flores y árboles frutales. En este patio radica el centro de la vida diaria de la familia: desde fregar la loza o moler el gofio en un molino pequeño hasta reparar las herramientas del campo.

Las cocinas están separadas de la casa y de los corrales debido al peligro del fuego y a las molestias del humo. No tienen chimenea: como mucho hay tres tejas levantadas en forma de pirámide. El mobiliario de este exiguo recinto se reduce a un poyo de piedra y barro con un fogón constituido por tres piedras o teniques. A veces también hay un brasero o un horno con la boca abierta en la pared del fondo y el cuerpo hacia el exterior pero solo se enciende en algunos días festivos para hornear pan.

El agua es acarreada en cántaros. La carne de membrillo se guarda en cajas de palma. La carne de cerdo es conservada en tinajas con abundante sal. Los quesos se depositan en tablas colgadas del techo de la cocina. También suele encontrarse una parrilla junto a alguna sartén de hierro y un par de calderos de cobre.

La cerámica o loza está presente en forma de tallas para el agua jarros lebrillos y tiestos para tostar el grano destinado al gofio. Detrás de la puerta hay una escoba fabricada con hojas de palma y el suelo de tierra apelmazada se cubre con una estera de juncos. Poco más puede encontrarse: un cedazo: un mortero de madera: tal vez una tabla para cortar carne: algo de vajilla: platos de peltre: escasos cuchillos y cucharas de hierro y de madera.”

 (Manuel Mora Morales: Canarias. Ed. Malvasía. 2012)

Copyright by manuel mora morales, 2012.
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