José Alfonso, con su peculiar sentido del humor, cuenta qué sucedio la noche de carnaval en que se vistió de mujer y asistió a un baile en Delacroix Island, Luisiana.
Este documento audiovisual sube por vez primera a Internet. Se trata de un testimonio etnográfico y lingüístico de primer orden.
Frank Fernández era un Isleño canario de Luisiana. Trabajó largos años como maestro, en San Bernardo, y fue nombrado Historiador Emérito, cargo que desempeñó dignamente hasta su muerte.
Su principal labor consistió en devolverle la identidad a sus conciudadano que aún hablaban el español de sus antepasados canarios, pero muchas familias habían olvidado su procedencia. Incluso, muchos creían que los llamaban Isleños (Islanders) porque vivían en un pueblo pescador denominado Delacroix Island.
Frank recopiló historias, transcribió las décimas que seguían cantando los pescadores y entrevistó a cuanta gente pudo. Con una humilde cámara VHS, se sentaba con los Isleños y les hacía hablar de sus recuerdos, de sus inquietudes, de sus tradiciones, de sus supersticiones,… La labor etnográfica llevada a cabo por Frank Fernández en su comunidad es impagable.
Afortunadamente, llegué a San Bernardo poco antes del huracán Katrina y pude obtener algunas copias de los mencionados vídeos que custodiaba una institución. Luego, vino la inundación y todo se perdió en aquellas tierras siempre amenazadas por las aguas y el viento.
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IRVÁN PÉREZ
Después del paso de Katrina, que como si se tratara de un cometa letal dejó tras de sí un largo rastro de muerte, uno de los desparecidos se llamaba Irván (Irving) Pérez. Era una persona mayor, amable, dotado de una magnífica memoria y de gran sensibilidad que le convertía tanto en un excelente artesano y como en un cantador de décimas isleñas. Lo conocí y lo entrevisté, tanto en su casa como en otros lugares.
EL VÍDEO
En el vídeo que hoy les ofrezco no aparezco yo como entrevistador, sino Frank Fernández junto a Irván Pérez y a otros dos Isleños, un pescador llamado José Alfonso y un primo de Irván, conocido por “Junior”.
Este documento audiovisual –cuyas imágenes no son excelentes y, a veces, se notan desincronizadas con el sonido– sube por vez primera a Internet. Se trata de un testimonio etnográfico y lingüístico de primer orden. He creído que no tengo el derecho a no darlo a conocer porque, al fin y al cabo, es un patrimonio de la humanidad que debe ser compartido. Juzguen ustedes mismos.
EL CONTENIDO DEL VÍDEO
Tras las presentaciones de los tres entrevistados, cada uno se ubica respecto a la comunidad isleña en San Bernardo. Entendiendo el territorio de San Bernando como el Parish, es decir, la parroquia o término municipal, con sus diferentes barrios y caseríos: Chalmette, Delacroix Island, Violet, Yscloskey, Regio, etc.
Después, se habla de la escuela. ¿A dónde quería ir a parar Frank con estas preguntas? En primer lugar, a dejar constancia de que la mayoría de los Isleños no hablaban inglés. Después, recordar que, siguiendo un plan federal, se obligó a todos los niños a aprender el inglés en la escuela, prohibiéndose hablar español en la misma. Era una política que trataba de homogeneizar la cultura estadounidense por las bravas y que causó más problemas que integración.
A partir de estas preguntas y respuestas, muchas veces llenas de la gracia natural de José Alfonso, nos enteramos de otras cosas. Por ejemplo, que no se otorgaban certificados matrimoniales a quien no supiera inglés. Es decir: si quieres casarte, aprende inglés primero, Y que de todos los chicos que vivían de Delacroix Island ¡solamente se había casado uno! Algo que no era tan extraordinario, pues el matrimonio no era una de las costumbres más arraigadas en la comunidad. Por eso José tuvo que buscar pareja como pudo.
Las alusiones a la “trapería” (castellanización de “trapper”, cazador de pieles o trampero) se refieren a la caza de ratas almizcleras. A esta actividad se dedicaban muchos Isleños que pasaban muchos días fuera de su casa, instalados en una miserable choza, rodeada de pantanos, mosquitos y caimanes.
ESTA ENTREVISTA CONTINÚA EN OTRO VÍDEO
Al final, se hace alusión a una fiesta de carnaval en la que José Alfonso se vistió de mujer. Resultó un suceso muy gracioso que, por otra parte, recuerda las costumbres carnavaleras llevadas por sus antepasados canarios. Lo veremos en un próximo vídeo, contado por su protagonista.
En esta segunda entrega de mis entrevistas con Isleños de Luisiana, se aborda el tema de la angustia sobrevenida durante el huracán Katrina y las consecuencias inmediatas.
Esta filmación tuvo lugar en San Bernardo Parish, junto al destruido Museo de Los Isleños (en un próximo vídeo veremos en qué estado quedó tras la inundación) .
El entrevistado es Leroy Alfonso, Isleño de Luisiana, que ha formado familia con una señora perteneciente a la nación Houma, pueblo aborigen americano que estaba asentado en estas tierras antes de la llegada de los colonos y del que sólo quedan siete mil sobrevivientes. En otro vídeo, conoceremos de su propia boca algunos detalles al respecto.