Casi todo lo que dicen el PSOE y el PP es la pura verdad

Senado

¡Son tan sinceros ellos y tan acertadas sus palabras, cuando hablan de los demás, que me conmueven!

Debate en el senado español. Me llevo una alegría, cuando compruebo que casi todo lo que dicen los senadores, los ministros y el presidente de España es verdad.

No me alegro por lo que dicen, sino por su sinceridad extrema cuando hablan de cualquier partido que no sea el suyo. Yo firmaría ahora mismo todo lo que dijo el Partido Popular sobre el PSOE. También firmaría, y hasta rubalcaría, todo lo que dijo el PSOE sobre el PP.

Trato de ver la botella medio llena, sin entrar en detalles. Esta vez, únicamente me fijo en si mienten o no, sin entrar en lo que dicen (para no deprimirme). Como todos hablan más de los demás que de ellos mismos, el porcentaje de verdad es enorme.

Ahora, solamente, falta que jamás vuelvan a hablar sobre ellos mismos ni sobre sus ficticios planes y que avancen hacia la aceptación de la propia imagen en las pupilas ajenas.

Me gustan estas sesiones de sus Señorías, actuando como espejos de los otros partidos. ¡Son tan sinceros ellos y tan acertadas sus palabras, cuando hablan de los demás, que me conmueven profundamente!

El PSOE me convenció de que el PP no sabe gobernar y que hay mucha corrupción en ese partido. También el PP me convenció de que el PSOE tampoco tiene ni idea de cómo conducir el estado español y de que la corrupción campa a sus anchas entre sus militantes. Ambos están seguros de que sus contrincantes nos llevarán a la ruina total.

Yo también.

Hacer el agosto en septiembre o La picaresca de ciertas editoriales, secundadas por algunos Colegios de Primaria y Secundaria

Escultura: Dislexia, Alicia Martín, 2002. Exposición Parangolé. Museo Patio Herreriano de Valladolid. (Foto de Manuel Mora, 2011).


Desde la invención de la imprenta, los libreros han sido uno de los principales eslabones de la cadena cultural que une al autor de un libro con el lector. Sin reparar en ellos, no es posible entender la difusión de la cultura. Aunque los nuevos soportes para la literatura hagan menos imprescindibles las librerías tradicionales, no es ético guillotinar de manera tan radical e inmediata a estos intermediarios culturales, después de tantos servicios prestados.

Quiero contarles cómo actúa un grupo de grandes editoriales en complicidad con algunos colegios para hacer su agosto en septiembre, en perjuicio de los alumnos y de sus familias, y de los sufridos libreros. Este es un tema donde hay mucha tela que cortar, y deberíamos irla cortando poco a poco; pero, por esta vez, me quiero referir únicamente a un asunto concreto.

EL APARENTE PROBLEMA

Verán. Las editoriales, como otras empresas, van acumulando los productos que les devuelven los puntos de venta porque han caducado o porque han salido al mercado otros nuevos que los sustituyen. Por ejemplo, un libro de texto X publicado en 2007, tiene una nueva edición en 2011 que es, lógicamente, la que deben utilizar alumnos y profesores. Entonces, se crea un aparente problema: la editorial acumula en sus almacenes una cantidad del título X (pongamos que son 5.000 ejemplares) y debe optar por reciclar el papel o enviar los volúmenes a países en desarrollo, de manera prácticamente, gratuita. Un inconveniente que ya estaba previsto cuando fue editado y, por tanto, incluido en el precio de venta.

LA BRILLANTE IDEA

Sin embargo, hace un tiempo, supongo que en una soleada y hermosa mañana, alguien tuvo una idea genial para echar fuera del almacén el libro X, sacándole un beneficio adicional: ofertarlo, a menos de la mitad de precio, a colegios privados (concertados o no) con dirigentes “comprensivos”. Dicho y hecho. Una serie de centros acogen la idea con saltos de alegría, dispuestos a llevarse su parte de ganancia de tan lindo negocio. Y proceden así:

UN ATROPELLO EN TODA REGLA

Entregan una lista de libros a los padres, en la que figura el libro X (de texto o de lectura). Pero les advierten que deberán comprar la edición de 2007. Cuando los padres van a las librerías, los libreros les informan de que ese libro está descatalogado y que la editorial no se los sirve porque ya está agotado. De modo que a los padres no les queda otra alternativa que comprarlo en el colegio, al precio normal. Lo cual multiplica las ganancias del colegio.

¿Les parece bonito?

LOS VIGILANTES DE LA… NADA

Esto, que debería ser sabido tanto por la Inspección Educativa como por las Asociaciones de colegios, no se está remediando; ni siquiera persiguiendo. Al menos, que yo sepa. Tampoco he tenido noticias de que las Asociaciones de libreros lo hayan denunciado públicamente, previniendo a los padres de un posible daño.

MÁS Y MÁS, PERO MUCHO MÁS

Mentiría si dijera que me extraña todo este podrido asunto, porque en realidad no me extraña; pero sí me entristece que la codicia de algunos no se detenga ante el perjuicio de muchos niños. De muchas familias. De muchas librerías. Evidentemente, no es el único caso de personas que detentan cargos directivos en los colegios privados y públicos que redondean su sueldo vinculando las necesidades de los alumnos con sus negocios familiares. En otra ocasión, les cuento más, porque, como dije al principio, hay mucha tela que cortar detrás de algunas caritas angelicales que parecen no haber roto nunca un plato…

¡SE CALLEN!

Y si usted se pregunta por qué estas prácticas no las denuncia la gente, la respuesta es la siguiente: en este país suele recibir más castigo el mensajero de la noticia que el autor del delito. Por eso, la gente calla. Y, como la gente calla, es más fácil matar al mensajero.

La escalera mecánica

No importa que usted sea gordo, flaco, parlamentario, chorizo, consejero, presidente, obispo, constructor o banquero: ya existe una Moral disponible para su talla. Por un precio módico, tras unos ligeros arreglos, tenga la seguridad de que le sentará como un guante… blanco, por supuesto. Usted podrá meter la mano hasta el codo en los billetes de 500 sin miedo a manchar su reputación de tinta violeta. Ya está en el mercado prêt-à-porter la fórmula adecuada para que su dignidad quede a salvo.

Es una idea aceptada que la Moral trata del bien en general y de las acciones humanas en orden a su bondad o malicia, mientras que la Ética es el conjunto de normas morales que rigen la conducta humana. Las leyes y los jueces de un estado de derecho están íntimamente ligados a la Ética o, al menos, eso creíamos los ciudadanos honrados.
Por otra parte, los mismos ciudadanos todavía consideramos una inmoralidad que un político acepte un traje, unas vacaciones, un bolso o un reloj regalado por una persona a quien dicho político ha facilitado una subvención o la adjudicación de un sustancioso contrato público. Para llegar a esa conclusión no hace falta ser filósofo, legislador ni siquiera un simple juez de instrucción o estar afiliado en el partido opuesto. Basta con abrir los ojos y los oídos.
Sabemos que no se atiene a la ética –es decir, a las normas morales– el político que acepta esos obsequios.  Pensamos que si las leyes o los jueces permitiesen esas inmoralidades sería porque no tendrían en cuenta la Justicia, la Ética ni la Moral, y estarían colaborando en el encanallamiento de la sociedad. Lo cual sería espantoso.
No me cabe duda de que usted y yo, como tantos ciudadanos, creemos en la Moral, en la Ética y en la Justicia. Pero, si reflexionamos honestamente, ¿encontramos razones para creer en nuestro Código Penal? ¿Y en la imparcialidad de los jueces?
En lo que a mí se refiere, por no citar a otra persona, tendría motivos para creer en la validez de las leyes y de los jueces si los políticos del reloj, el traje o las vacaciones pagadas fueran juzgados de manera acorde con las auténticas normas morales (incluso, si quienes los han denunciado fueran más corruptos que ellos). En caso contrario, y que me perdonen los poderes legislativo y judicial, no creería.
No nos engañemos: nadie creería. Sin embargo, existen vendedores de crecepelo que se empeñan en justificar cada inmoralidad de los políticos poniendo en marcha una especie de escalera mecánica de silogismos en sentido inverso: utilizan los defectos de la Ley como ladrillos para levantar ante nuestros ojos un edificio putrefacto que nos presentan como la perfecta imagen de la Moral, cuando en realidad no es más que un espantajo de cartón piedra, abellacado y ruin. Es como si alguien obtuviera 5 unidades sumando 2 más 2, y a continuación tratara de convencernos de que no ha sumado mal, sino que el valor de 2 no es el de dos unidades, sino de 2,5. Y, aunque nadie lo cree, todos aceptamos el nuevo valor de 2,5 porque nos lo explican con mucha gracia o con mucha seriedad, porque quizás convenga a nuestro negocio que el 2 sume un poquito más que el año pasado o porque tenemos miedo de decir lo que pensamos. Como en el cuento del vestido del emperador: va desnudo, pero todos alaban su traje.

Así, poco a poco, el encanallamiento de los dirigentes y de quienes los votamos va en aumento, en consonancia con el desarrollo de la nueva Moral del relojillo caro, del viajecillo largo y del trajecillo casposo. Una Moral de mercachifle. Una Moral que ya se expende en diferentes tallas, una Moral prêt-à-porter que se adapta lo mismo al alisio de las Islas Canarias que a los fuegos fatuos de la Comunidad Valenciana, las minas teñidas de Andalucía, los chulos ladrillos de Madrid o los carruajes tirados por meigas de Galicia. No importa que usted sea gordo, flaco, chorizo, presidente, obispo o banquero: ya existe una Moral disponible para usted que por un precio módico y con unos ligeros retoques le sentará como un guante… blanco, por supuesto.
Una Moral restaurada y garantizada por muchos años, porque siempre aparecerá alguien con un pico de oro capaz de dar otra vuelta de tuerca, ajustar los silogismos de la escalera mécanica y convencer a los ciudadanos sobre lo conveniente de aceptar como paradigma del bien general lo que ya no es ni el eco del eco del eco del eco de la Moral

LANZAROTE, LA ISLA ESTRELLADA

Tengo el gusto de invitarles al estreno de una película en esta misma página, en versión completa, actual, dura y polémica: LANZAROTE, LA ISLA ESTRELLADA*.

* estrellar.

1. tr. Sembrar o llenar de estrellas. U. m. c. prnl.

2. tr. coloq. Arrojar con violencia algo contra otra cosa, haciéndolo pedazos. U. t. c. prnl.

Diccionario de la Real Academia Española


Creo que, por primera vez, en el estado español, se realiza un estreno mundial de estas características. Amazonas Films, como uno de los primeros partners oficiales de YouTube,  inicia una serie de filmes de larga duración, acordes con los más avanzados medios tecnológicos actuales. Me honro en ser director y guionista del primero de ellos.

Con tecnología HD (Alta Definición), ya está disponible en el portal de Amazonas Films (youtube.com/amazonasfilms) una película de 50 minutos que relata la increíble gesta de los hermanos Medina Cáceres. Una historia relacionada con la destrucción de las costas de Lanzarote, una isla del archipiélago canario que actualmente se estrella contra su propio desarrollo urbanístico.

Junto al Premio Nobel José Saramago, intervienen otros intelectuales y ciudadanos conscientes de la necesidad de frenar a toda costa la especulación urbanística. La película es una reflexión sobre el modelo actual de turismo y desarrollo. No sólo se ha puesto de relieve su aspecto más conocido, el de la corrupción empresarial y política, sino el que incide de manera perturbadora sobre la ecología humana y natural, lesionando la dignidad de las personas y la armonía del medio donde éstas viven.
El núcleo del film es una antigua casa de salineros. Situada hasta hace pocos años en una playa, a la orilla del mar, se encuentra ahora a muchos metros de la orilla, cercada por un gran complejo turístico que ha devastado esa parte de la costa, antes llamada Berrugo, entre Playa Blanca y Papagayo, en el municipio de Yaiza.

Como si fuera la aldea de Asterix, la Casa de Berrugo ha resistido durante años los embates desarrollistas que han pretendido hacerla desaparecer. Su dueños son los hermanos Medina Cáceres, nacidos en esta vivienda que era propiedad de sus padres desde 1905. A pesar de la avanzada edad de los hermanos, su resistencia a abandonar su casa se ha hecho legendaria dentro y fuera de Lanzarote.
Esta lucha de largos años, es descrita por sus protagonistas y comentada por quienes viven de cerca el salvajismo arquitectónico en la isla que hasta hace pocos años fue la gran reserva del turismo ecológico en Canarias. La Isla de César se ha tornado en la Isla Estrellada.

SINOPSIS

GUIÓN Y DIRECCIÓN: Manuel Mora Morales
ENTREVISTADOS: José Saramago, Pilar del Río, Rafael Fuentes, Pedro Hernández, Santiago Medina Cáceres, Gabino Medina Cáceres, Juana Ángela, Juan Medina Cáceres, Rafael Almenara y Juan David García Pazos.
RODAJE: Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife.
AÑO DE ESTRENO: 2009
LUGAR DE ESTRENO: YouTube.com
SOPORTE: Vídeo HD
SONIDO: Estéreo
BLOG OFICIAL: http://islaestrellada.blogspot.com/