Imágenes históricas de La Laguna, Tenerife

La Laguna es Patrimonio de la Humanidad, según la Unesco. Tal vez, hay ciudades que lo merezcan más, pero La Laguna no lo merece menos.
Los amantes de esta ciudad canaria –somos muchos– nos interesa todo cuanto se relaciona con su historia, y descubrir cualquier imagen nos llena de alegría.
Espero que les guste.

También se pueden ver estas imágenes –manera estática– en este enlace.

Vídeo con nombres guanches que comienzan por la letra C

Hermosos nombres guanches para niños y niñas. Esta Primera Parte contiene los nombres que comienzan por la letra C.
Estos nombres, procedentes de las Islas Canarias, están siendo utilizado en todo el mundo, por su belleza.

Por otra parte, los apelativos que se citan, proceden de las fuentes más fidedignas que se hallan en la bibliografía de temas canarios, como la obra «Monumenta Linguae Canariae» de Dominik Josef Wölfel, las varias «Historia de Canarias» debidas a Fray Juan Abreu Galindo, Tomás Marín y Cubas, Agustín Millares Torres, etc., los manuscritos de Juan Bethencourt Alfonso o las primeras crónicas de la conquista, como «Le Canarien».

Trato de ofrecer datos de interés sobre cada nombre, contando la historia o las anécdotas principales del personaje que lo utilizaba. También he concedido importancia a la rigurosidad de la información , así como a ofrecer una exposición clara con un esquema fijo para cada entrada, donde se especifica una serie de datos, entre los que figuran cada fuente, con la intención de que pueda consultarse para verificar o ampliar cada antropónimo.

Entre estos nombres propios, el lector puede tener la completa seguridad de que no se han intercalado nombres de montañas, de barrancos o de pueblos que no hayan pertenecido a aborígenes canarios, según las fuentes históricas, lingüísticas y antropológicas consultadas. Antes bien, se ha rastreado cada uno de ellos, escrupulosamente, hasta dar por seguro que cada información es lo más correcta posible.

IR a nombres que comienzan por la LETRA B

IR a nombres que comienzan por la LETRA D

(página aún en preparación)

Vídeo con nombres guanches que comienzan por la letra B

Hermosos nombres guanches para niños y niñas. Esta Primera Parte contiene los nombres que comienzan por la letra B.
Estos nombres, procedentes de las Islas Canarias, están siendo utilizado en todo el mundo, por su belleza.

Por otra parte, los apelativos que se citan, proceden de las fuentes más fidedignas que se hallan en la bibliografía de temas canarios, como la obra «Monumenta Linguae Canariae» de Dominik Josef Wölfel, las varias «Historia de Canarias» debidas a Fray Juan Abreu Galindo, Tomás Marín y Cubas, Agustín Millares Torres, etc., los manuscritos de Juan Bethencourt Alfonso o las primeras crónicas de la conquista, como «Le Canarien».

Trato de ofrecer datos de interés sobre cada nombre, contando la historia o las anécdotas principales del personaje que lo utilizaba. También he concedido importancia a la rigurosidad de la información , así como a ofrecer una exposición clara con un esquema fijo para cada entrada, donde se especifica una serie de datos, entre los que figuran cada fuente, con la intención de que pueda consultarse para verificar o ampliar cada antropónimo.

Entre estos nombres propios, el lector puede tener la completa seguridad de que no se han intercalado nombres de montañas, de barrancos o de pueblos que no hayan pertenecido a aborígenes canarios, según las fuentes históricas, lingüísticas y antropológicas consultadas. Antes bien, se ha rastreado cada uno de ellos, escrupulosamente, hasta dar por seguro que cada información es lo más correcta posible.

IR a nombres que comienzan por la LETRA C

IR a nombres que comienzan por la LETRA A 

(página aún en preparación)

Vídeo con nombres guanches que comienzan por la letra A

Hermosos nombres guanches para niños y niñas. Esta Primera Parte contiene los nombres que comienzan por la letra A.
Estos nombres, procedentes de las Islas Canarias, están siendo utilizado en todo el mundo, por su belleza.

Por otra parte, los apelativos que se citan, proceden de las fuentes más fidedignas que se hallan en la bibliografía de temas canarios, como la obra «Monumenta Linguae Canariae» de Dominik Josef Wölfel, las varias «Historia de Canarias» debidas a Fray Juan Abreu Galindo, Tomás Marín y Cubas, Agustín Millares Torres, etc., los manuscritos de Juan Bethencourt Alfonso o las primeras crónicas de la conquista, como «Le Canarien».

Trato de ofrecer datos de interés sobre cada nombre, contando la historia o las anécdotas principales del personaje que lo utilizaba. También he concedido importancia a la rigurosidad de la información , así como a ofrecer una exposición clara con un esquema fijo para cada entrada, donde se especifica una serie de datos, entre los que figuran cada fuente, con la intención de que pueda consultarse para verificar o ampliar cada antropónimo.

Entre estos nombres propios, el lector puede tener la completa seguridad de que no se han intercalado nombres de montañas, de barrancos o de pueblos que no hayan pertenecido a aborígenes canarios, según las fuentes históricas, lingüísticas y antropológicas consultadas. Antes bien, se ha rastreado cada uno de ellos, escrupulosamente, hasta dar por seguro que cada información es lo más correcta posible.

IR a nombres que comienzan por la LETRA B

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Caracciolo, Ruiz de Padrón y Carlos III

Domenico Caracciolo, marqués de Villamaina, quien, siendo embajador en Inglaterra, le escribió a su rey para contarle que en Gran Bretaña había encontrado dos salsas y veintidós religiones

Domenico Caracciolo, marqués de Villamaina, quien, siendo embajador en Inglaterra, escribió a su rey para contarle que en Gran Bretaña había encontrado dos salsas y veintidós religiones

He dedicado algunos artículos a Domenico Caracciolo, un curioso personaje del siglo XVIII que nació en Extremadura, se crió en Italia y se convirtió en un importante diplomático en Londres y París. Estaba al servicio del rey de Nápoles y le cabe el honor de haber derogado la Inquisición en Sicilia.

También lo he incluido en dos capítulos de mi última novela, “Canarias”, la cual trata de la vida del artífice de la derogación de la Inquisición en España. Me refiero a Antonio José Ruiz de Padrón, diputado en las Cortes de Cádiz, en representación de las Islas Canarias. Mientras su actuación en Sicilia le sirvió a Caracciolo como trampolín para iniciar una brillante carrera política, la intervención de Ruiz de Padrón tuvo como consecuencia que un tribunal eclesiástico le condenara a prisión perpetua en un lugar inhóspito: el monasterio de Cabeza de Alba.

Veamos, pues, quién era Domenico Caracciolo, .

Palacio Real. Madrid
Martes 19 de noviembre de 1782

Cuando el rey Carlos III se encuentra solo en su cámara se convierte en Carlos. Un hombre que pelea muy duro para que no lo aplaste el peso de la corona borbónica heredada. Su gran problema es que no sabe cómo lograr que Carlos III logre los objetivos de Carlos. Su gran preocupación es no dar un paso en falso que pueda poner en peligro el objetivo de ilustrar España.

No puede concederse debilidades pero a veces necesita un descanso que suele encontrar en la caza y la lectura.

Sobre una mesa está el ejemplar de junio del Mercure de France. Sus ojos tropiezan con una carta debida a la pluma de Domenico Caracciolo. ¡Vaya si lo recuerda! Un hombre feo pero inteligente que se había ganado la amistad de su hijo Fernando.

Página del "Mercure" (París, 1782) sobre la Inquisición en Sicilia.

Página del “Mercure” (París, 1782) que menciona la Inquisición establecida en los reinos de Sicilia y Nápoles.

Fernando IV, rey de Nápoles, el año pasado nombró a Caracciolo virrey de Sicilia: algo que ya estaba dando que hablar en toda Europa. Los ojos de Carlos recorren nerviosamente el Mercure. En principio la misiva había sido dirigida por Caracciolo a su amigo D’Alembert y al poco tiempo veía la luz pública. Tras los prolegómenos afirma el virrey de Sicilia que

«[…] el 27 de ese mes, Miércoles Santo, que siempre se recordará en este país, el Rey Fernando IV ha abatido al terrible monstruo. Yo mismo he asistido como testigo a este gran espectáculo, acompañado por el arzobispo, por el juez representante de la monarquía, por el maestro de armas, por el Senado de la ciudad y por los Jefes de la magistratura.

Todo el mundo reunidos alrededor de mí con muchos otros personajes que los guardias han dejado pasar.

En presencia de oficiales y familiares del Santo Oficio, el Secretario del Gobierno ha leído el Decreto de abolición firmado por el Rey Fernando. Si quiere que le diga la verdad, mi querido amigo, me sentí conmovido y me puse a llorar: es la única vez que he dado a gracias a Dios por estar lejos de París y servir de instrumento para esta gran obra.

Después de la ceremonia he ordenado eliminar inmediatamente todos los escudos de armas del Tribunal de la Inquisición y en particular la mano que empuña la espada que estaba en la entrada con el lema: Deus, judica causam tuam.

A continuación, yo deseaba abrir las cárceles con el fin de poner en libertad a los prisioneros: allí me encontré con tres mujeres de avanzada edad, que con falta de humanidad habían acusado de brujería, y las he enviado de vuelta a sus hogares. Todo este importante procedimiento que podría haberse visto perturbado, fue llevado a cabo con gran sosiego e incluso se escucharon vivas gritados con mucho sentimiento.»

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También cuenta la carta cómo Caracciolo ordenó que se requisaran todos los archivos inquisitoriales. Carlos deposita el periódico francés sobre la mesa y sirve en una copa su acostumbrado aperitivo de vino Malvasía de Canarias. Su hijo Fernando ha tenido el valor de llevar a cabo lo que él mismo con todo su inmenso poder no se ha atrevido. ¡Qué contradicción! El extremeño Caracciolo ha desmontado el Tribunal en Sicilia y ha puesto a la luz pública su hazaña para mayor gloria de su rey mientras en su patria de nacimiento pocos se atreven a levantar la voz contra el monstruo.

Pero qué se puede hacer en un país con un siglo de atraso cultural si no es crear escuelas y sociedades económicas que reformen las mentalidades medievales. ¿Un golpe de mano como en Sicilia? Quizás. Habría que buscar un Caracciolo capaz de llevar a cabo semejante tarea sin que le tiemble el pulso.

Todo tendría que llevarse a efecto antes de que mi hijo Carlitos suba al trono porque sospecho que él no tiene la fuerza ni el interés necesario para llevar a cabo una tarea de esa envergadura.

No será difícil convencer a los obispos y abades si se coloca ante sus narices un encargo de cien mil misas pagaderas con dinero de la Corona.

En esa partida se podrían incluir las veinte mil misas por su alma que figuran en la última versión de su testamento. Los cinco mil doblones que le guarda su Ayuda de Cámara, Almerico Plini, también se entregarían a los obispos o a ese nuncio del papa que no se sacia jamás con el dinero que sustrae a los más pobres de España a través del Voto de Santiago.

Carlos está convencido de que en esta nación es muy difícil remover cualquier institución religiosa. La experiencia con la expulsión de los jesuitas así lo ha demostrado y por esta razón no se ha atrevido a continuar por ese camino. Precisamente en los últimos años la Inquisición ha ido tomando más y más fuerza en detrimento de los jueces reales.

Ahora –piensa Carlos con cierta envidia– Domenico Caracciolo podrá dedicar todas sus fuerzas a terminar con los abusos del régimen feudal que impera en la isla y a modernizar su economía. Libre de esa espesa telaraña inquisitorial que impide transformar de verdad una sociedad decrépita mi hijo Fernando tiene todas las cartas para convertirse en un rey amado por sus súbditos.

Carlos bebe un sorbo de Malvasía en el preciso momento que en Tenerife el marqués de San Andrés deposita sobre su escritorio un librito que le ha enviado su buen amigo José de Viera y Clavijo con un trabajo sobre Tostado y Torquemada que fue premiado en la Real Academia el día 15 de octubre.

Monasterio de Cabeza de Alba. León
Domingo 26 de noviembre de 1815

Un lego obliga al Dr. Ruiz de Padrón a abandonar la cama y le conduce al oratorio con el fin de que asista a la misa dominical. Oficia el padre guardián asistido por varios frailes. Puede ver a otros ocho presos más arrodillados sin que ninguno vista hábitos franciscanos. El macizo lego que lo ha escoltado hasta allí le señala un rincón donde debe permanecer durante toda la ceremonia. Varios frailes más parecen ejercer de vigilantes para que no haya comunicación entre los prisioneros.

Ruiz de Padrón se arrodilla. Está a punto de caer al suelo porque no le permiten utilizar un reclinatorio para apoyarse. Su debilidad continúa siendo enorme. Por la puerta abierta entran jirones de niebla empujados por ráfagas de aire gélido. El oficiante lee algunos versículos del capítulo 13 del Evangelio según san Marcos:

Videte, vigilate et orate nescitis enim quando tempus sit. Sicut homo qui peregre profectus reliquit domum suam et dedit servis suis potestatem cuiusque operis et ianitori praecipiat ut vigilet. (Estad sobre aviso, velad, y orad: porque no sabéis, quando será el tiempo. Así como un hombre, que partiéndose lejos, dejó su casa, y encargó á cada uno de sus siervos todo lo que debía hacer, y mandó al portero que velase.)

Videte et vigilate –piensa el Dr. Ruiz de Padrón–. Velar y vigilar para terminar con cualquier mensaje de amor es la consigna de la Inquisición española y de cuantos tramontanos apoyan su existencia. Nuestro rey también partió lejos y nosotros hicimos de porteros. Expulsamos al francés y velamos por nuestra nación hasta su regreso. Regresó el rey felón y eliminó a los siervos que vigilaron su casa porque ya no servían a sus despotismos. Qué diferencia con aquel otro Fernando, su tío, rey de Nápoles, que encargó a Caracciolo la tarea de abolir la Inquisición siciliana. Al insigne Domenico Caracciolo que tuvo la ocurrencia de morirse antes de mi viaje a Italia sin que pudiera entrevistarme con él.

De cualquier manera vigilad vigilad vigilad. Sabed que el dueño de la casa nacional no es el rey sino el pueblo. Se impondrá la nación y vosotros caeréis. Como caísteis en Sicilia frente a Caracciolo.

Malpartida.jpg

Foto: Antonia Correa.

Ruiz de Padrón repasa mentalmente la biografía de Domenico Caracciolo, nacido en el año 1715 en Malpartida de la Serena, un pueblillo no tan alejado de Almendralejo en la provincia de Badajoz. Una vecina medio portuguesa llamada María Alcántara Silva Porras lo trajo al mundo en este rincón extremeño. Su padre fue Thomas Caracciolo: un napolitano que había llegado hasta España con el séquito real de Felipe V. Thomas y María viajaron a Italia con su hijito Domenico y vivieron en un pueblo napolitano como marqueses porque realmente lo eran aunque no tuvieran grandes recursos económicos.

Sobre su niñez y adolescencia no hay noticias pero es muy posible que las haya pasado en Villamaina y fuese instruido por el párroco Stefano Pizzuti. A pesar de las limitaciones económicas de su familia pudo desplazarse más adelante a Nápoles y estudiar leyes. Ya con el título de abogado ejerció su profesión como humilde pasante en el Tribunal de Nápoles.

A la muerte de su padre heredó el título de marqués. Aun siendo español por parte materna y por nacimiento siempre se le ha considerado enteramente napolitano. En realidad ser un marqués poco agraciado y sin dinero no es gran cosa en el Nápoles de este siglo materialista. Empero lo que le faltaba en recursos económicos y en belleza física le abundaba en inteligencia donaire y audacia. De sobra sabía que para un miembro de familia aristocrática de segunda fila había dos caminos predestinados: la milicia o la iglesia. No obstante su primer objetivo fue convertirse en juez y no tardó mucho en lograrlo.

Domenico estaba decidido a no perder el tiempo. Se afanaba en completar su formación con los libros franceses que inundaban Nápoles. Pronto alcanzó un puesto encumbrado en la magistratura napolitana. A partir de ahí trató de ascender en la carrera diplomática aprovechando que se necesitaban personas para ocupar cargos de relieve cuando Carlos III se convirtió en rey de España y tuvo que ceder el reino de Nápoles a su hijo Fernando de Borbón.

En 1763 logró ser nombrado embajador napolitano en Londres. Allí se ganó la simpatía de los mejores salones. No había fiesta de prestigio a la que il Caracciolo no fuese invitado. Su cuerpo bajo y rechoncho con un cuello de toro culminado por un cabezón poco agraciado no fue obstáculo para que su compañía estuviera permanentemente solicitada tanto en asuntos políticos como mundanos. Así fue hasta 1770 en que su monarca Fernando IV decidió enviarlo a París. Ciertamente no dominaba tanto el idioma galo como el inglés pero pronto se hizo querer. Tanto las damas como los caballeros le sonreían cuando dejaba caer sus frases ingeniosas engarzadas en un francés bárbaro y pedregoso. Su fama creció sin medida en aquel París de ideales volterianos, pasiones pompadouradas y tertulias espumosas.

Durante su estancia en Italia Ruiz de Padrón se enteró hasta el último detalle de su biografía. Por ejemplo que el ingenioso marqués de Villamaina se le consideró uno de los animadores más brillantes de los salones ilustrados y a nadie le podía extrañar que haya protagonizado más de una anécdota con su Cristianísima Majestad Luis XV. Este hombre de facciones toscas asistía en el año setenta y tres a las sofisticadas tertulias de madame d’Epinay y madame de Géoffrin. Intimó con el enciclopedista d’Alembert y gozó de la amistad de quienes antes admiraba en los libros: compartió opiniones y hasta mesa y mantel con Elvezio: Rainal: Marmontel: el abad Morellet o Saint-Lambert. De cuantos personajes visitaban París con frecuencia decía Il Caracciolo que prefería la compañía de su compatriota el abate Galiani, famoso en Europa por sus sobresalientes escritos.

El preso recuerda que precisamente uno de los sueños de su juventud era viajar a Italia para recibir enseñanzas de Galiani porque su tío fray Jacinto le había contado maravillas de este clérigo.

(Texto extractado de la novela histórica “Canarias”, de Manuel Mora Morales, Editorial Malvasía, 2012)

Reservados todos los derechos de propiedad intelectual, prohibida la reproducción de este texto por cualquier medio.

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Alpiste, el supergrano procedente de las Islas Canarias

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De “Diccionario castellano con las voces de ciencias y artes y sus correspondientes en las tres lenguas francesa, latina é italiana”, de Esteban Terreros y Pando. (Ed. 1786).

La riqueza florística de las Islas Canarias no es un secreto para los botánicos de todo el mundo. Los cientos de plantas que sólo crecen en esta tierra han atraído durante siglos a los científicos internacionales. Sin embargo, los propios canarios ignoramos u olvidamos la inmensa riqueza que crece a nuestro alrededor y que, a veces, permitimos destruirla impunemente.

Uno de estos maravillosos tesoros canarios es el alpiste. Afortunadamente, desde hace siglos, su cultivo se ha extendido a otras partes del mundo y, si no cae víctima de las multinacionales confabuladas en torno al copyright genético, se encuentra muy lejos de cualquier peligro de extinción. En las islas Canarias no existen cultivos comerciales de alpiste.

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De “Programme Raisonne Du Cours De Culture” (ed. 1570), una de las primeras obras impresas que mencionan el alpiste.

El alpiste o hierba triguera se ha puesto de moda, debido a los últimos estudios de universidades y laboratorios farmacéuticos. También los naturistas lo tienen en gran estima y su consumo humano se ha incrementado notablemente.

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Noticias sobre un libro escrito por un médico canario del siglo XVI


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Leer, a paso de tortuga, un manual de Flash, una ficción de Bradbury o un libro sobre la procedencia del alpiste me sirve de poco, pero forma parte de mi manera de perder el tiempo. Otros lo pierden, por ejemplo, gobernando.

Perdiendo el tiempo estaba, digo, cuando me encontré con una agradable sorpresa –inútil sorpresa, lo reconozco– mientras leía, una obra sobre la medicina de Galeno, publicada en el siglo XVI. Su autor mencionaba las “viejas”, las “cabrillas”, el gofio y otros elementos propios de las Islas Canarias. No pude contener mi curiosidad y traté de averiguar algo más sobre este médico que llegó, incluso, a presumir en su apellido sobre su procedencia geográfica, en una época en que todos procuraban ocultarla.

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Una cosa me llevó a otra y resultó que el dicho autor no era tan desconocido como yo suponía, sino que [...]

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Las abejas no aman, aman las mariposas

Mentiría si dijera que admiro a las abejas.

Las abejas me recuerdan demasiado los regímenes totalitarios, en los que millones de personas trabajan ciegamente para elevar más y más el vértice de la pirámide social donde se encuentra un grupo de caraduras, ebrios de poder. Un grupo que arenga a los ciudadanos para que obedezcan y trabajen en nombre de Dios, de la Revolución o de la Libertad. A veces, también en nombre de la Economía.

Dime sobre lo que te arengan tus gobernantes y te diré lo que no piensan darte jamás.

 

No me gustan las abejas, porque me recuerdan a los clientes de los bancos, buscando afanosamente dinero como si fuera néctar, para pagar créditos que engordan cada vez más a las abejas reinas financieras y a los dueños de la colmena.

 

No me gustan las abejas. Trabajando de sol a sol, ahorrando y ahorrando, depositando y depositando un capital que nunca van a utilizar ellas ni sus descendientes.

 

No me gustan las abejas. Su prisa por almacenar y su avaricia les impiden comprender que todo el fruto de su trabajo es robado una y mil veces sin recibir nada a cambio.

 

No me gustan las abejas, ni me gusta su organización, ni me gusta su reina ni me gusta su obtuso modo de vida. La colmena es el espejo donde me reflejo yo mismo, mis vecinos y los vecinos de mis vecinos que sólo sentimos felicidad cuando recaudamos unas gotas de néctar para obtener la aprobación de la colmena que nos premiará dejándonos escuchar sus aplausos, su aprobador zumbido de idiotas… cada vez que depositemos nuestro néctar en el panal que alimenta a los amos.

 

 Admito que me asombra su trabajo y hasta sus siluetas aproximándose a las flores. Incluso, que me gustan como metáfora de los errores humanos.

Puestos a elegir, prefiero el borroso vuelo de las avispas que tanto odian los humanos porque no trabajan para ellos y porque, al contrario que las abejas, no se mueren desgarradas cuando pican.

 

Avispas que decidieron, tal vez hace un millón de años, tomar el néctar justo que les permitiera sobrevivir, sin acumular por acumular, avariciosamente.

 

 También liban las mariposas en las mismas flores, sabiendo que es absurdo acumular cuando la vida tiene el tiempo contado.

Abejas y mariposas trabajan en lo mismo, a veces codo con codo, pero las separan la avaricia, el orden de la colmena, la obediencia ciega y el desamor por la vida. Las abejas no aman, aman las mariposas.

Tormenta en Canarias. Marzo de 2013. El día después, en el sur de Tenerife

A pesar de que el viento fue el protagonista de la tormenta, también ha caído agua para que corran cañadas y barrancos durante días, incluso por los cauces más secos de la isla.

El sol ha vuelto al Sur, el día después de la tormenta, mientras el agua continúa bajando por los barrancos.

Playa de San Juan, en el municipio de Guía de Isora tuvo algunos incidentes, aunque nada grave.

Un aparcamiento municipal al aire libre fue inundado y cubierto de piedras. Nada raro, puesto que había sido construido en el cauce de un barranco.

La señal de prohibición de aparcar es el único atisbo que ha quedado del aparcamiento municipal junto a la playa.

El agua de los barrancos confiere al mar su color marrón, debido a la tierra arrastrada.

Unas pocas infraestructuras han resultado afectadas, como estas tuberías para la conducción de agua potable.

Por mucho viento que haya y mucha agua que caiga, hay que seguir ingiriendo alimentos. Buen ejemplo de lo que hoy se comió en el Sur es este atún en mojo hervido. Un plato típico de La Gomera que también se cocina en el Sur de Tenerife, dada la fuerte inmigración a esta zona desde la isla colombina.

Mesas íntimas

Hay quien se bebe el vino en misa; algunos se encierran en sus bodegas, a cal y canto, para degustarlo en secreto; otros van a restaurantes, con visas oro del gobierno, a soplarse las botellas de 300 euros y yo, de tarde en tarde, acudo a beber una cuartita en un guachinche, abrazado a la vida, que es lo único que no pueden robarnos los miserables que nos gobiernan.

La vida, en este caso, no es otra cosa que la gente que quiero, con la que me gusta compartir momentos serenos, de calma chicha, abismado en la contemplación de la comida y la bebida humildes, cuyos colores y perfiles se me antojan crípticos mapas de la felicidad auténtica. Tanto da que los descifre o no.

Si he de ser sincero, a veces, he sentido más intimidad en la mesa que en la cama. Por esta razón, me cuesta mucho ir a comer con personas que no son de mi agrado y me entusiasma tanto compartir plato y mantel con la gente que me gusta. Por fortuna, siempre tengo alguna comida pendiente, lo cual equivale a decir que una buena parte de mis proyectos de futuro están compuestos por momentos de satisfacción en placentera compañía. Hubo un tiempo en que una porción de mis comidas respondía a intereses creados: afortunadamente, hoy, he logrado terminar con esa tortura y reservarme para “mi” gente.

De vez en cuando, vamos de guachinches Antonio Abdo, Pilar Rey y yo. Nos subimos al coche de Antonio y emprendemos el rumbo hacia las medianías de Tenerife.

Pilar y Antonio acaban de jubilarse de su larga trayectoria como directores de la Escuela Insular de Teatro de La Palma, pero no como grandes actores. Nuestra amistad ya puede medirse por lustros, pero es difícil fijar los límites de mi admiración por ambos.

Mientras rodamos, a Pilar le gusta hablar de México. Siempre México. Unas veces para recordar aquel museo cuya entrada prometía un banquete de cultura americana; otras, para recomendarme un restaurante divino que se encuentra en una esquina del Distrito Federal o aquel otro perdido en un pueblo con nombre de santa cuya deliciosa carta se graba a sangre y fuego en la mente de quien haya traspasado su umbral de estilo colonial.

–En el próximo viaje, quédate unos días en México capital.

–No puedo, tengo que seguir hacia Morelia.

–No importa. Tú te quedas unos días y verás que no te arrepientes.

Antonio encuentra un aparcamiento a pocos metros del guachinche. El día está espléndido.

–Es martes –comento sin venir a cuento.

–¿Y qué? –responde Pilar mientras se baja del coche– ¡Total no vamos a casarnos ni a embarcarnos!

A Antonio no le gusta la carne de cabra. Por esta razón, una vez nos hemos sentado en la mesa del guachinche, la pide sin más preámbulos.

–Tráigala directamente, sin aperitivos. Y una cuartita.

–Media botellita –tercio yo, únicamente con la intención de ahorrar paseos inútiles a la camarera, al tiempo que trato de entender la jugada con gambito de Antonio frente a la carne de cabra.

–¿Papas arrugadas o fritas? –pregunta la mujer que nos sirve, siempre amable y sonriente desde el primer día que pisamos la sombra de su patio hasta hoy.

–Arrugadas –pide Antonio de forma concluyente.

–Y fritas –digo yo, desatinado y encarrilado ya en la controversia.

Llegan el vino y una cesta con pan, tenedores y cuchillos.

–¡Quítate del sol, Manolo, que se te va a agravar la gripe!

Pero no me quito, porque me gusta que me piquen sus rayos después de tantos días de frío en la isla. Encima de nosotros hay un parral y, a unos centenares de metros, tras nuestras espaldas, se hunde el barranco de Erques en una montaña de basalto: un hachazo en la espalda de Tenerife.

–Bonito nombre el de Erques –comenta Pilar, cuyo espíritu se está elevando con los místicos vapores de la difunta cabra. Antonio tiene pronta la respuesta apropiada y aquí comienza un toma y daca entre ambos que yo sigo con suma atención, intentando que mi interés pase desapercibido.

¡Qué lujo!, me digo mientras escucho y los contemplo representando la divina comedia de la vida, en un guachinche humilde que, excepcionalmente y por unos momentos, se ha convertido en uno de los grandes teatros del planeta. Asisto boquiabierto, entre emocionado e incrédulo, consciente de que una vez más los dioses me regalan momentos que no merezco.

Pasa un ángel. Permanezco unos minutos en silencio. Ya sería cansino repetirle lo que tantas veces he dicho a don Antonio Abdo:

–Antonio, cuando sea grande, yo quiero ser como tú.

Ambos saben que, en la frase, Pilar es una elipsis; y sonríen desde las fuentes de su bondad.

Una gran bandeja con carne de cabra aparece sobre la mesa. Humea. Yo, aún más que Antonio, aborrecí la carne de ese animal, que siempre imaginaba entretejida de grasa rancia y con olor a orines. Iniciarme en sus misterios no fue fácil. Llegar a desearla me costó un doloroso aprendizaje que aún no ha concluido, pero que se inició el día que, por primera vez, probé la sopa de cabra en una cueva medio escondida de Güímar. Una sopa entreverada de trozos de pan y de yerba buena que te conquista los sentidos hasta aniquilar cualquier resistencia y convertirte en un adepto.

A partir de ahí, como tantos otros, me transformé en un buscador de tesoros gastronómicos caprinos. No es fácil encontrarlos, pero tampoco imposible.

A medida que el contenido de la bandeja disminuía, felizmente acompañado de unas papas “utodate” arrugadas, la conversación se contagiaba de la efervescencia del vino nuevo. Para no gustarle la carne, Antonio Abdo se dejó servir dos platos, al tiempo que protestaba enérgicamente cuando intenté llenar su vaso hasta el borde.

En la cocina, se olvidaron de las papas fritas y yo, siguiendo las enseñanzas taoístas de mi compañero de mesa, protesté pidiendo otro plato de papas arrugadas.

De vez en cuando, por la calle La Parranda –créanme que es su nombre auténtico y, en mi opinión, más que merecido– pasaba un perro pegado a la pared o alguna persona tan silenciosa como la sombra de un concejal sobornado. Ningún vehículo. Paz y vino. No hay quien dé más.

Comí tiramisú de postre. Bebí café, hablando por los codos, enamorado de la vida, de la carne de cabra, de los guachinches, de este ágape y del próximo, en los altos de San Miguel, y del siguiente, donde mi estimado amigo Elicio y la compaña dispongan…

Si de esta manera pasa la gloria del mundo, bienvenido sea ese tránsito.

ESTRELLAS-ME-GUSTA

Body Sushi, entre la ética y la estética

ESTRELLAS-ME-GUSTA

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He encontrado varios artículos sobre esta foto, debidos a Francisco González Tejera, el cual informa que este “banquete” fue organizado en el Casino de Las Palmas por instituciones canarias para promover el turismo. También informa de que la ocurrencia se ha puesto de moda en Japón, desde hace algún tiempo, con el nombre de Body Sushi. Según deduzco de la foto, nadie pensó en adaptarla a nuestra idiosincracia, llamándola Body Gofio cubriendo a la chica de papas arrugadas, pelotas de gofio y mojo de cilantro. Menos mal que a nuestras instituciones les gusta poco lo canario (excepto los votos, claro), que si no…

En realidad, esta gracieta pseudojaponesa para comer sushi o sashimi dicen que se denomina en japonés Nyotaimori (presentación del cuerpo femenino). Cuando se utiliza un modelo masculino, al parecer, recibe el nombre de Nantaimori. No puedo confirmar ambos extremos, porque mi conocimientos de idiomas orientales sólo llegan hasta kamasutra en japonés y kamikaze en indú sin hache, ¿o sería al revés? Hasta donde mi ignorancia y yo sabemos, el Body Sushi no es una tradición cultural japonesa, sino una gilipollez que se ha puesto de moda en los cabarets de Tokio desde hace muy poco tiempo. El periódico japonés The Japan Times publicó hace tres años un artículo donde se afirmaba que lo más parecido a un Body Sushi que se había visto en la isla del sol naciente durante los últimos años era un evento puntual ofrecido por una barra americana denominada La Bella Durmiente, donde se cubrieron las extremidades de una stripper con rodajas de pescado y fruta fresca, una noche cada mes, para aumentar la concurrencia. Y nada más.

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En realidad, antes de llegar a Japón, este espectáculo solía ofrecerse en las grandes urbes de todo el mundo, desde hace unos años, a grupos de empresarios que pagaban precios muy altos. Actualmente, han sido muchos los avispados dueños de negocios de restauración o de barras americanas que han visto un buen filón en el denominado Body Sushi y la oferta se ha ampliado considerablemente, hasta situarse los precios entre los 50,00 € y los 200,00 €. Es decir, una especie de café para todos, sin ese glamour que da cometer una canallada a precios de millonarios.

Las noticias relacionadas con este Bodysucio no faltan: en China ha terminado por ser prohibido el Nyotaimori, debido a razones higiénicas y, en Sudáfrica, se levantó un fuerte escándalo, en 2010, cuando a un empresario, apellidado Kunene, se le ocurrió ofrecérselo al presidente en su fiesta de cumpleaños. La acusación sudafricana partió de una asociación feminista que lo acusó de degradar la integridad y la dignidad corporal de la mujer.

No sé si alguien sabe dónde, realmente, nació esta costumbre, que tal vez provenga directamente de banquetes caníbales. Lo único que yo sé con seguridad es que se ha practicado, “civilizadamente”, al menos desde hace dos o tres  siglos. La ocurrencia de utilizar el cuerpo de un ser humano como plato, en un ritual erótico públicamente compartido, ya se puede documentar en el siglo XVIII.  Hubo quien la practicó en París, en dicho siglo, como se deduce de este párrafo extraído de la novela “Canarias”:

“Mención aparte merece la tardía tertulia de la marquesa Juana del Hoyo que se comporta en la actualidad al modo de las salonnières parisinas: damas bien educadas brillantes ambiciosas distinguidas inteligentes: viudas o de maridos liberales: con disponibilidad para recibir visitas cuando se presenten: capaces de disparar palabras como flechas sin llegar a derramar ni una gota más de sangre que la estrictamente necesaria: hábiles en la esgrima de ideas: diestras en conferir protagonismo a cada uno de sus invitados –sa tâche propre est de satisfaire la vanité de tous– y al mismo tiempo ser adulada por cada uno de ellos.
Muy a su pesar estas madamas canarias estaban lejos de las parisienses. Sobre todo en lo referente al desenfado con que aquellas se tomaban los asuntos sexuales. Aunque no puede negarse que también en La Laguna o en Santa Cruz durante los Carnavales y las fiestas de tapadas bien podría aplicarse un poemilla que no hace muchos días compuso el joven orotavense Tomás de Iriarte.

Mohamed, yo te aseguro
Que en medio de estas querellas,
Si nos piden cien doncellas
Nos ponen en un apuro.

Así y todo a ninguna madama canaria se le ocurriría escribir una carta como la que envió madame Pompadour a su buena amiga la condesa de Baschi.

Querida,
Lo que le voy a contar no es precisamente poético. El Marqués de R., que como usted sabe, no es precisamente muy delicado en sus gustos, pasó ayer la noche con una comedianta y al final de la cena, estando los dos … encantadores, el Marqués no encontró nada mejor que desvestir a su Venus y, preparando una salsa para espárragos, la colocó en un lugar que no voy a nombrar pero que usted comprenderá y se dedicó a comer los espárragos mojándolos en su salsa. Parece que le gustó, ¿qué piensa usted de ello? Espero su respuesta pero, por el momento, no puedo dejar de reírme de un placer tan original.
La Marquesa de Pompadour

En la misiva no se halla nada extraordinario que no esté acorde con la actual usanza parisina.”

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No es la única novela que pone el tema sobre la mesa –nunca mejor dicho–. La obra “Música para camaleones”, de Truman Capote, describe cómo, en un bar del Barrio Francés de Nueva Orleans, se servía un cóctel de absenta muy especial. El recipiente utilizado por los clientes para beber este cóctel era la vagina de una muchacha tendida sobre la barra del establecimiento.

“Un montón de personajes excéntricos han paseado por esta plaza. Piratas. El propio Lafitte. Bonny Parker y Clyde Barrow. Huey Long. O bien, vagando bajo la sombra de un parasol encarnado, la condesa Willie Piazza, propietaria de una de las más lujosas maisons de plaisir del barrio de las luces rojas; su casa era famosa por un exótico refresco que ofrecía: cerezas frescas hervidas en crema de leche, aderezadas con ajenjo y servidas en el interior de la vagina de una bella mulata recostada.”

Tanto la marquesa de Pompadour como Capote eran expertos en narrar anécdotas escandalosas sin perder la angelical sonrisa, como si a ellos no les afectaran, pero con la esperanza de escandalizar a sus lectores. No debe ponerse en duda que ambos lo consiguieron. Así, pues, dejando el canibalismo a un lado, el asunto no es nuevo en Europa, América y Asia.

Debe de haber alguna película feliniana en que se vea algún plano similar, pero no me viene a la memoria y creo que nada de eso ocurría en El Satiricón. Sólo recuerdo aquel film titulado El cuerpo del delito, en que Madonna hacía una contrastada combinación de cera ardiente con champán frío, vertiendo ambos sobre la piel.

Yo no voy a entrar a juzgar si comer sobre el cuerpo de una mujer o de un hombre es una aberración, una humillación o un pecado en sí mismo. Ese asunto se lo dejo a los dioses y a sus testaferros. En realidad, sólo se me ocurre decir que quien nunca haya comido o bebido algo sobre algún cuerpo que arroje el primer sushi o la primera botella de champán. Desde luego, yo no pienso apedrear a nadie con alitas de pollo o rollitos de pescado, ni siquiera con palitos de falso cangrejo o cocacola ligth.

La verdad, no creo que se humille a nadie por comer sobre su piel, siempre que sea un acto consentido; por otra parte, si se trata de un acto público que no tiene una finalidad estética, sino la intención de usar un cuerpo desnudo para vender alguna mercancía de manera morbosa, también opino que puede ser degradante. Tan degradante –ni más ni menos– como subir a una chica a un automóvil para publicitar una marca. A partir de aquí, vamos a encontrarnos con todas las variantes que nuestra perversa civilización puede vender de un hecho que, en principio, es tan estético como recitar un poema. Los cuerpos, como los cuchillos y la energía atómica, dan mucho juego: el resultado final, más que de la forma, depende de la intención con que sean utilizados.

ESTRELLAS-ME-GUSTA

Felices fiestas

Queridos amigos, deseo felicitarles estas fiestas y desearles un buen año 20013.

Como todos los años, he compuesto una postal navideña de felicitaciones. Esta vez, con nuestras Islas Canarias y su árbol más representativo: el drago.

Cada uno de estos dragos crece en la isla donde ha sido ubicado. El de El Hierro, está en Valverde; el de La Gomera, en Magaña (Alajeró); el de La Palma, en Garafía; el de Tenerife, en Icod de los Vinos; el de Gran Canaria, en Arucas; el de Fuerteventura, en Antigua; y el de Lanzarote, en Órzola.

La novela histórica “Canarias” ya está en las librerías

La novela Canarias acaba de salir de la imprenta y, cuando escribo estas líneas, debe estar ya expuesta en varias librerías de todo el mundo, tanto en el formato clásico de papel como en el de e-book y e-pub. Mucho trabajo de investigación, miles de horas dedicadas a recorrer archivos, a visitar ciudades en Europa y en América, a buscar referencias, a desenterrar historias tristes, historias cómicas e historias increíbles…, todo pasa ante mí como una película acelerada, ahora que el libro ha tomado forma física y, finalmente, descansa en mi mesa de trabajo: quinientas veinte páginas que contienen una narración histórica cuyo protagonista es el personaje que más he admirado en mi vida. A su alrededor, he tratado de dibujar un puzle literario que contiene los principales elementos históricos que actualmente definen la identidad de mi tierra.

SINOPSIS

Aunque Canarias se puede leer como una novela independiente –puesto que se trata de una narración autónoma–, también es el segundo tomo de la saga Nuestro Ruiz de Padrón, la cual relata la vida del que fue principal artífice de la desaparición de la Inquisición española.
Antonio José Ruiz de Padrón nació en San Sebastián de La Gomera (Islas Canarias), en 1757, y murió en Villamartín de Valdeorras (Orense), en 1823. Su vida se convirtió en un apasionante viaje por diversos países, ideas y movimientos religiosos, políticos y sociales de los siglos dieciocho y diecinueve. Esta figura puede considerarse, junto a la del escritor Benito Pérez Galdós, como la más relevante de su archipiélago natal.
Ningún otro personaje canario ha sido tan conocido y reconocido fuera de las islas. Fundamentalmente, su fama se debe a su labor como Diputado, en las Cortes de Cádiz, para lograr la derogación del Voto de Santiago y la abolición de la Inquisición Española. Aun siendo sacerdote, logró ambos objetivos. El resto de su vida transcurrió de manera novelesca.
El primer tomo de la obra lleva por título La isla transparente. Narra la infancia de Ruiz de Padrón en La Gomera y las circunstancias religiosas, políticas y sociales que atravesaba su isla natal en esos años. Naturalente, no podría entenderse nada de lo anterior sin relacionarlo con el resto del mundo. A ello me he aplicado, tratando de presentar un ambicioso mapa histórico en el que abundan personajes y situaciones tan pintorescas como poco conocidas.
Este segundo tomo, con el título de Canarias, se inicia con la llegada a Tenerife del joven Antonio José Ruiz y Armas –no adoptaría los apellidos Ruiz de Padrón hasta varios años más tarde–. A los quince años entró en la Orden de San Francisco e inició los estudios sacerdotales en la ciudad de La Laguna, capital de Canarias.
Su relación con los ilustrados tinerfeños y su entrada como socio destacado en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife determinaron un rumbo vital que le llevó a ser testigo presencial y, a veces, protagonista de los más relevantes movimientos históricos de su tiempo, en un increíble periplo por los Estados Unidos, Cuba y buena parte de Europa.

Los personajes que desfilan por la novela son de todo tipo y condición. Algunos juegan papeles muy secundarios, pero otros se agigantan y son parte esencial del relato histórico, por su cercanía a Ruiz de Padrón o por la trascendencia de su intervención en los procesos sociales, políticos e, incluso, artísticos que tuvieron lugar a finales del siglo dieciocho y principios del diecinueve, o en los dos o tres siglos anteriores.

En resumen, “CANARIAS” es una novela histórica escrita con la intención de que fuera intensa, amena y, sobre todo, divertida. Junto a la historia principal, he recuperado decenas de semblanzas y anécdotas que espero cautiven al lector tanto como me cautivaron a mí cuando las conocí.
“CANARIAS”  contiene una parte importante de nuestra Historia. Una parte imprescindible que nadie debería desconocer, y no solamente los canarios, sino los españoles y latinoamericanos, cuyas sociedades se conformaron, en buena parte, a partir de las importantes acciones llevadas a cabo por el protagonista de esta obra.
Por otra parte, las Islas Canarias constituyen un enorme puchero que lleva siglos cocinándose en siete ollas sobre el mismo fuego. Lenguas, folklores, filosofías, oficios, libertades, represiones, razas, creencias, comportamientos sociales y culturales de todo tipo son algunos de los ingredientes. En consecuencia, de vez en cuando, parece saludable levantar las tapas de los calderos, mirar, probar cómo va el guiso, averiguar qué se ha estado cociendo…
Precisamente, esta es la propuesta de la novela “CANARIAS”, conducida por un personaje singular: Antonio Ruiz de Padrón. Su fantástica vida puede servirnos de crisol para entender no sólo zonas desconocidas de la historia, sino los mecanismos que la mueven.
Mirar a Canarias, a España y al mundo, metiéndonos en los zapatos de Ruiz de Padrón, propicia un examen de la realidad desde posiciones racionales, al tiempo que posibilita un análisis sereno sobre cuándo, por qué, cómo, desde dónde y hasta dónde ha evolucionado cada uno de los elementos que conforman nuestro contexto social. Me gustaría compartir este punto de vista con ustedes: esta es la razón principal de haber escrito Canarias.

DATOS TÉCNICOS DE LA NOVELA “CANARIAS”
Primera edición: 12 de diciembre de 2012
Título: Canarias
Autor: Manuel Mora Morales
Colección: Nuestro Ruiz de Padrón
Editor: Editorial Malvasía
Interior: 520 páginas en papel ahuesado
Cubierta: todo color
ISBN en papel: 978-84-938983-8-0
ISBN e-book: 978-84-938983-9-7
Encuadernado: tapa dura
P.v.p.: 24,90 € en formato clásico de papel 9,90 € en formato e-book.

ALGUNOS PERSONAJES DE LA OBRA

•    Antonio Ruiz de Padrón, diputado doceañista, artífice de la derogación de la Inquisición.
•    José de Viera y Clavijo, autor de la Historia de Canarias.
•    José Clavijo, autor de El Pensador, traductor, etc.
•    José Clavijo, autor de El Pensador, traductor, etc.
•    Johann Wolfgang von Goethe, autor que escribió la obra “Clavijo” sobre José Clavijo.
•    Domingo García Abreu, artífice del nombramiento como diputado de Ruiz de Padrón.
•    Ignacio Llarena, clérigo, tío del Fernando Llarena y amigo de Domingo García.
•    Fernando Llarena, diputado doceañista canario.
•    Amaro “Pargo” Rodríguez Felipe, pirata canario.
•    Alonso Fernández Benítez de Lugo, conquistador de Tenerife.
•    Lope Antonio de la Guerra, autor de unas famosas Memorias.
•    Fernando de la Guerra, ilustrado que fue presidente de la RSEAPT.
•    Benjamín Franklin, padre de la patria norteamericana y científico.
•    Tomás de Nava y Grimón, fundador de la Real Sociedad Económica de Tenerife.
•    José Blas Ruiz y Armas, hermano de Antonio Ruiz de Padrón.
•    Fernando de Molina y Quesada, ilustrado canario.
•    Cristóbal del Hoyo, el aventurero marqués de San Andrés.
•    Juana del Hoyo, famosa por sus tertulias.
•    Agustín de Bethencourt, ingeniero canario.
•    Marquesa de Pompadour, famosa madama parisién.
•    Domenico Caracciolo, abolió Inquisición en Sicilia.
•    Juan Martín El Empecinado, guerrillero español contra Napoleón Bonaparte.
•    Javier de Miranda, hermano de Francisco Miranda.
•    Francisco de Miranda, precursor y libertador de Venezuela.
•    Juan Rodríguez de la Oliva, pintor canario, famoso retratista de vivos y de cadáveres.
•    Varios obispos de Canarias que tuvieron destacadas intervenciones.
•    Juan de Iriarte, gramático procedente del Puerto de la Cruz con altos cargos en la Corte.
•    Tomás de Iriarte, fabulista, sobrino de Juan de Iriarte.
•    Pascual de Sossa, marino canario que indirectamente produjo una guerra con Marruecos.
•    James Cook, famoso marino inglés que hizo escala en Tenerife.
•    William Bligh, capitán que sufrió el motín del Bounty y llegó a Canarias junto a Cook.
•    Jacinto Mora, tío de Ruiz de Padrón que se destacó en La Habana.
•    Baltasar Ruiz, padre de Ruiz de Padrón, nacido en El Hierro y casado en La Gomera.
•    Miguel Álvarez de Abreu, obispo canario de Oaxaca.
•    Obispo Servera, famoso obispo con sede en Las Palmas.
•    Carlos III, rey de España que intentó renovar las estructuras económicas.
•    Fernando VII, nieto de Carlos III que traicionó a su país.
•    Manuel García Herreros, diputado desterrado a La Gomera, amigo de Ruiz de Padrón.
•    Juan Duns Escoto, teólogo irlandés conocido como Doctor Sutil.
•    Matías Rodríguez Carta, tratante de tabaco con gran poder económico.
•    Capitán General de Canarias Juan Mur.
•    Capitán General de Canarias Miguel Fernández de Heredia.
•    Capitán General de Canarias Eugenio Fernández, marqués de Tabalosos.
•    José Antonio Abreu Bertodano, canario, académico de la Lengua.
•    Matías de Gálvez, Gobernador de Nueva España que pasó muchos años en Tenerife.
•    Bernardo de Gálvez, gobernador de Luisiana, criado en Tenerife.
•    Tomás de Saviñón, ilustrado canario, regidor del Cabildo de Tenerife.
•    Manuel Pimienta y O., impulsor de la Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife.
•    Jean-Charles de la Borda, francés encargado de experimentos científicos en Canarias.
•    La Capitana, famosa prostituta canaria del siglo XVIII.
•    Antonio Domínguez Alfonso, famoso curandero canario en Madrid, protegido por el rey.
•    Diego Hernández Remiendos, padre del Médico de Monagas.
•    Andrés Médico de Monagas, curandero antepasado del marqués del Buen Suceso.
•    Andrés Amat, encargado por Galvez de la recluta de colonos canarios para Luisiana.
•    Pedro de Mesa Benítez de Lugo, autor una disparatada biografía sobre Santo Domingo.
•    Álvaro Pérez, autor que propone enseñar español a los indios con sólo doce hombres.
•    Pedro Álvarez, visitador del rey enviado a Canarias para controlar el pago de impuestos.
•    Bernardo de Iriarte, alto diplomático canario en la guerra contra Inglaterra en 1779.

PUNTOS DE VENTA

La distribución a librerías dentro del archipiélago está a cargo de LIBRO 7.

Además de las librerías importantes, en las Islas Canarias, la novela puede adquirirse en los siguientes puntos, tanto en papel como en formato e-book.

Agapea
(España)
Akal
(España)
ARCE
(España)
Averroes
(España)
Capítulo Dos
(PRÓXIMAMENTE)
Catalónia
(España)
Copia
(PRÓXIMAMENTE)
Corambo
(España)
Cúspide Libros
(PRÓXIMAMENTE)
Desclée
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Deupress
(México)
Movistar
(Argentina)
El Dial
(Argentina)
Lex Nova
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Grammata
(México)
SpanishBooks
(Canadá)
AECA
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Sophos
(Guatemala)
Grammata
(Argentina)
Doctor Trade
(España)
Ecobook
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Editex
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Anabel
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Herso
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El Mundo
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Librerías L
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Llibreriaha
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Lecturalia
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(España)
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Norma
(Colombia)

Telémaco, la memoria del mar

Telémaco es el nombre del barco más famoso de la emigración canaria clandestina. La foto fue disparada en una rotonda que se encuentra entre el Charco del Conde y el muelle de Valle Gran Rey. El nombre escrito en el barquito tiene una aparente falta de ortografía: TELEMACO en lugar de TELÉMACO. Ello se debe a que los emigrantes lo pronunciaban ‘Telemaco’, con acento en la ‘a’. De esta manera, lo que sería falta para nombrar al hijo de Odiseo, en La Gomera se convierte en homenaje a las 171 personas que cruzaron el Atlántico huyendo de la penuria económica y política que imperaba en Canarias en la década de 1950.

El Telémaco –o Telemaco– partió desde este lugar de la costa. Muchos hombres, llegados de otros puntos de la isla, subieron a bordo en la playa de Vueltas. A bordo, iba Manuel Navarro Rolo, un poeta popular que compuso un largo canto al viaje del destartalado motovelero que, atravesando hambres y temporales, los condujo hasra el puerto de La Guaira, en Venezuela. Estas son las tres estrofas iniciales. Quien desee profundizar en esta historia, deberá leer el libro “El Telémaco. El último viaje”, escrito por Ángel Suárez Padilla.

Pasó un vago pensamiento
por hijos de la Gomera,
cual la nube pasajera
que va por los elementos,
tras continuos sufrimientos,
peripecias y tristuras
para lanzarse a la anchura
de tan penoso camino
a luchar con el destino
de sedientas aventuras.


En una hora temprana,
el nueve de agosto fue
a eso de las cuatro y diez
de una apacible mañana,
donde el silencio engalana
el misterio más fecundo
dándole un adiós profundo
a Valle Gran Rey con calma,
ciento setenta y un almas
que marchan al Nuevo Mundo. 

El Sol su disco escondía
en el rizado horizonte,
cuando perdimos los montes
de nuestras islas queridas,
sólo el faro se veía
dando sus vivos destellos
que iluminaban muy bellos
nuestra ruta solitaria
último adiós a Canarias
tristes recuerdos aquéllos.

Foto del motovelero Telémaco, a su llega a Venezuela.

PRESENTACIÓN DEL LARGOMETRAJE “Historia de la emigración canaria a Puerto Rico”

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TRAILER DE “HISTORIA DE LA EMIGRACIÓN CANARIA A PUERTO RICO”

PROYECCIÓN DE DOCUMENTAL SOBRE HISTORIA DE EMIGRACIÓN CANARIA A PUERTO RICO
La XIX Semana de Historia de América del Instituto de Estudios Hispánicos (IEHC) reúne bajo el título genérico “Canarias y el mundo americano” una serie de conferencias coordinadas por Manuel Hernández González, profesor Titular de Historia de América de la Universidad de La Laguna (ULL) y coordinador del Centro de Documentación de Canarias y América (CEDOCAM). A un ritmo de dos por tarde, las ponencias versarán sobre diversos aspectos de la emigración entre las Islas y en Nuevo Mundo abordando temas tales como la marcha de canarios a Santo Domingo y Cuba en los siglos pasados o los costes humanos de dicha migración. Entre los ponentes se encuentran Antonio Gutiérrez Escudero, científico titular de la Escuela de Estudios Hispanoamericanos del CSIC de Sevilla, y diversos profesores titulares de la ULL como Francisco Fajardo Spínola y Jesús Pérez Morera. Además, el miércoles 12 se proyectará el documental “Historia de la emigración canaria a Puerto Rico”, dirigido por Manuel Mora Morales, con posterior charla coloquio con su director.

DATOS TÉCNICOS
Guión y dirección: Manuel Mora Morales
Duración: 114 minutos
Rodaje: Puerto Rico, Islas Canarias, República Dominicana, Estados Unidos, Cuba.
Voces en off: Antonio Abdo y Pilar Rey
Música: Banda Sinfónica de Santa Cruz de Tenerife
Fotografía: Olivia Quintero/Manuel Mora Morales

ANUNCIO_02

La emigración canaria a Puerto Rico comenzó en 1493 y la arribada masiva finalizó hacia la década de 1920. Esta emigración es más que significativa en el mapa genético, cultural y social de la isla borinqueña. Sin embargo, tanto los canarios como los puertorriqueños parecen haber olvidado los grandes vículos que los unen. Afortunadamente, un grupo de personas lucha de manera denodada para reanudar los contactos.

SINOPSIS:
Este documental abarca la historia de la emigración canaria desde la llegada de Colón, en 1493 hasta el siglo XXI. Ofrecen su opinión o su testimonio decenas de personas entrevistadas en Puerto Rico y en Canarias: descendientes de canarios, genealogistas, historiadores, psicólogos, amas de casa, catedráticos de Historia de América, comerciantes, jubilados, médicos, agricultores, abogados, empresarios, economistas, etc.
Comienza con un repaso a la protohistoria de Puerto Rico y la formación del pueblo puertorriqueño. Tras la arribada europea y el período en que gobernó Ponce de León, se analiza la llegada de las primeras expediciones documentadas de emigrantes canarios: lugares de asentamiento, profesiones, apellidamiento, repercusión social y étnica… También se nombran el ataque de Francis Drake y al obispo tinerfeño Juan López Augusto de la Mata, impulsor del culto a la Virgen de Candelaria en Puerto Rico.
Se recogen las noticias de fray Diego Abbad sobre los canarios que se asentaban clandestinamente con el apoyo de los isleños. Se muestran opiniones de Álvarez Nazario y Estela Ciffre sobre la base canaria de la población puertorriqueña. Algunas expediciones de canarios son analizadas.
El siglo XIX, debido a la abundancia de noticias, es recorrido con detenimiento. Por ejemplo, se mencionan los asentamientos de Hatillo, Quebradilla, Lares y San Sebastián. No se puede hablar del XIX boricua sin mencionar la abolición de la esclavitud, los jíbaros, las grandes haciendas, el café, la caña de azúcar y la novela La Charca que presenta la pobreza extrema de un sector campesino. En torno a esto, varios entrevistados dan su opinión.
Tampoco podía dejarse de formular la pregunta de por qué los canarios abandonaban su tierra y qué razones les llevaron a elegir Puerto Rico como destino. Los oficios que desempeñaron estos isleños, su fama de empedernidos trabajadores y su ejemplar inserción social son contemplados desde la perspectiva actual. Lo mismo sucede con los arriesgados viajes por el atlántico y los contratos firmados antes o después de la arribada a Puerto Rico. Hubo isleños que tuvieron más fortuna que otros: se menciona a algunos que lograron una poderosa economía y se analiza cuál fue su repercusión en la economía del archipiélago canario.
La comida es un capítulo que no puede olvidarse si se desea entender a una comunidad y la cámara entró en mercados populares, grabó viejos molinos de gofio y visitó la cocina isleña para saber lo que se estaba cociendo.
Las costumbres, como las máscaras de Hatillo, las peleas de gallos y las fiestas también encuentran su lugar en este documental. A continuación, se analizan y narran las vicisitudes de los años que van desde finales del siglo XIX hasta principios del siglo XXI. En él aparecen los sucesos políticos de la segunda mitad del siglo XIX, desde el Grito de Lares hasta el final de la dominación española. También se pasa revista a las incidencias vividas por los canarios y sus descendientes durante el siglo XX, tanto en su vertiente política y social como en la cultural. Desfilarán los principales personajes isleños de Puerto Rico: pintores, escritores, etc. Asimismo, entre sus contenidos se encuentra la dedicación a las labores agrícolas en el siglo XX, los contactos familiares entre ambas orillas del Atlántico que se han prolongado por más de un siglo,…

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Pedro Gordillo, el diputado doceañista canario, defendió la Inquisición frente a Ruiz de Padrón y otros clérigos liberales: su discurso completo

El Padre Pedro Gordillo, diputado doceañista por Canarias,
se opuso a la derogación de la Inquisición española.

Los políticos odian visceralmente la letra escrita cuando destaca sus trapos sucios y la aman hasta la locura cuando los nombra sin criticarles; pero siempre la temen, conscientes de que es una bomba de relojería que estallará tarde o temprano. Lo bueno y lo malo que tiene la memoria escrita es que se puede recuperar en cualquier momento.

El Diario de Sesiones de las Cortes de Cádiz recogió las intervenciones de los diputados doceañistas en la discusión de la Ley para derogar la Inquisición. He incluido aquí el discurso del diputado canario Pedro Gordillo, de quien siempre se ha dicho que era un ejemplo de liberalismo progresista. Mi idea de un liberal del siglo XIX no es precisamente la que el diputado canario expresaba en su intervención. El texto a discutir y aprobar era el siguiente:

Las apelaciones seguirán los mismos tramites, y se harán para ante los jueces que correspondan, lo mismo que en todas las demás causas eclesiásticas.

La importancia del artículo VII, viene dada por los seis anteriores. Los esfuerzos de Gordillo estaban dirigidos al mantenimiento de los jueces de la Inquisición frente a los jueces ordinarios y a los obispos diocesanos.

АRТ. I. La religión católica, apostólica, romana será protegida por leyes conformes á la constitución.

II. El tribunal de la Inquisición es incompatible con la constitución.

III. En su conseqüencia se restablece en su primitivo vigor la ley ir, título XXVI, partida VII, en quanto dexa expeditas las facultades de los obispos y sus vicarios para conocer en las causas de fe, con arreglo á los sagrados cánones y derecho común, y las de los jueces seculares para declarar é imponer á los hereges las penas que señalan las leyes, ó que en adelante señalaren. Los jueces eclesiásticos y seculares procederán en sus respectivos casos conforme á la constitución y á las leyes.

IV. Todo español tiene acción para acusar del delito de heregía ante el tribunal eclesiástico: en defecto de acusador, y aun quando lo haya, el fiscal eclesiástico hará de acusador.

V. Instruido el sumario, si resultare de él causa suficiente para reconvenir al acusado, el juez eclesiástico le hará comparecer, y le amonestará en los términos que previene la citada ley de Partida.

VI. Si la acusación fuere sobre delito que deba ser castigado por la ley con pena corporal, y el acusado fuere lego, el juez eclesiástico pasará testimonio del sumario al Juez respectivo para su arresto; y este le tendrá á disposición del juez eclesiástico para las demás diligencias, hasta la conclusión de la causa. Los militares no gozarán de fuero en esta clase de delitos; por lo qual, fenecida la causa, se pasará el reo al juez civil para la declaración é imposición de la pena. Si el acusado fuere eclesiástico secular ó regular, procederá por sí al arresto el juez eclesiástico.

VII. Las apelaciones seguirán los mismos trámites, y se harán para ante los jueces que correspondan, lo mismo que en todas las demás causas criminales eclesiásticas.

VIII. Habrá lugar á los recursos dé fuerza del mismo modo que en todos los demás, juicios eclesiásticos.

IX. Fenecido el juicio eclesiástico, se pasará testimonio de la causa al juez secular; quedando desde entonces el reo á su disposición para que proceda á imponértela pena á que haya lugar por las leyes.

Es decir, si usted expresa una opinión herética, podría ser acusado ante un tribunal eclesiástico que le puede condenar a cadena perpetua, pero tiene el derecho a que tanto la causa como la condena sean revisadas por un tribunal civil y se le juzgue de acuerdo a las leyes constutucionales. Con lo cual, dejaba en papel mojado el omímodo poder eclesiástico sobre vidas y haciendas. En el fondo, era este poder absoluto lo que se discutía en las Cortes de Cádiz, en los meses finales de 1812 y primeros de 1813.

José Miguel Gordoa, diputado por Nueva España.

Las diferencias de Gordillo respecto al discurso del diputado canario, Antonio Ruiz de Padrón, y de muchos otros diputados liberales son abismales. Yo diría que, al menos en esa ocasión, Gordillo mostró el rostro de un auténtico cura tramontano, como se llamaba a los reaccionarios en ese tiempo. He destacado algunas de sus frases.

El Sr. Gordillo: „He guardado un profundo silencio en todas las discusiones que han precedido sobre el decreto de los tribunales protectores de la fe, así porque he observado que los señores diputados que se anticiparon á tomar la palabra hicieron casi todas las reflexiones de que eran susceptibles los puntos ya resueltos, como porque el Congreso declaró sucesivamente que se hallaba suficientemente ilustrado, aun antes de que hablasen otros señores diputados que deseaban manifestar su opinión en materia tan grave, trascendental é interesante.

Mas en la actualidad, que advierto que va á votarse el artículo que se discute, sin embargo de que envuelve un cúmulo de dificultades, y que están contra su contenido varias de las observaciones que se han aducido en su defensa, no puedo menos que manifestar mis ideas, é indicar las razones que me asisten para resistir su aprobación.

Yo convengo con el Sr. Gordoa en que la presente discusión se difiera hasta la sesión de mañana, con el objeto de que los señores diputados puedan meditarla con todo el detenimiento que pide su naturaleza; pero no convendré jamás en aprobar el artículo en los precisos términos en que está concebido, ni tampoco con la adición que acaba de proponer el Sr. Castillo; pues á mas de no deshacer los inconvenientes que se han alegado, adolece de obscuridad, da margen á miles embrollos, ocasionará ruidosas competencias entre los reverendos obispos, tribunales civiles, y con la especiosidad de que se admitan las apelaciones con arreglo a los cánones, tal vez acarreará el tamaño mal de que quede sin protección la religión é impunes los delitos cometidos contra la fe, buenas costumbres, en atención, á que dudándose con fundada razón si hay leyes eclesiásticas que autoricen la apelación de los ordinarios en la clase de los juicios que examinamos, esta misma duda influirá en el ánimo de los respectivos jueces, y al paso que se comprometería el decoro del Congreso dando una resolucion que estribase en apoyos, de cuya existencia nada le constase, se facilitaria á los irreligiosos é impíos un salvoconducto para continuar en sus horrendos crímenes, dexándoles abierta la puerta para intentar recursos intempestivos, que no podrian tener otro objeto que entorpecer las mas rectas, prudentes y justas, providencias.,,..,;.

Concretándome al artículo pendiente, debo confesar que por mas que se han esforzado los individuos de la comisión en aglomerar reflexiones para sostenerlo y persuadirlo, no podrán conseguir su aprobación, si se consulta el derecho canónico y los principios deducidos de una pura y sana teología.

Ya ha dicho el Sr. Larrazabal, y excuso repetirlo, que no hay un solo canon, decreto conciliar ni bula pontificia, que prevenga haya lugar á la apelación del juicio que profieran los reverendos obispos en materias de fe y costumbres, ya calificando las doctrinas, ya calificando y censurando las personas, ni menos que señale el juez ó tribunal á que deban elevarse semejantes instancias.

José de Espiga y Gadea, clérigo y jurista, fue un diputado doceañista de ideas liberales.

Este aserto, que considerado en sí mismo, y examinado con ojos imparciales, presenta una luz irresistible, ha querido obscurecerlo el Sr. Espiga, alegando primero, que según la antigua disciplina se apelaba de las providencias de los obispos á los sínodos provinciales: segundo, que habiéndose entorpecido aquellas asambleas eclesiásticas, á consequencia de la calamidad de los tiempos, se ha tenido por verdad inconcusa, que los negocios que le eran privativos, se han transferido al conocimiento y autoridad de los metropolitanos, y que siendo de esta clase las sentencias que los ordinarios pronuncian contra los dogmatizantes ó enemigos de la religión, deben tener el mismo curso que las demás hasta su final resolución en el tribunal de la nunciatura; el qual pretende el mismo Sr. Espiga, que está bastante autorizado para entender en este género de causas, prevalido de que su establecimiento fué para conocer de las apelaciones que se otorgaren ante los metropolitanos.

Yo estoy de acuerdo con el Sr. Espiga en la primera parte de su exposición, esto es, que los concilios examinaban si los reverendos obispos habian procedido con pericia, rectitud y justicia, así en la proscripción de las doctrinas, como en la condenación de las personas declaradas heréticas, cismáticas &c.

Pero no puedo entrar en sus ideas en lo respectivo, á que se ha transferido á los metropolitanos el derecho de conocer en todas las materias que estaban sujetas a la decision de los sínodos provinciales, máxime quando es mas que notorio á qualquiera que haya saludado los mejores canonistas, que en estos particulares se han hecho varias restricciones, y que distintos negocios han sido reservados á la Silla apostólica.

Señaladamente en España se han reputado las causas de fe privativas de los señores obispos y del tribunal de la Inquisición; y si extinguido este han sido reintegrados aquellos en el pleno uso de sus facultades, ¿qué fundamento puede asistir á las Corte para poner la hoz en mies agena, atentar contra la dignidad episcopal, y abatir su respetable autoridad, introduciendo una novedad hasta ahora desconocida de que los primeros pastores de la iglesia estén subordinados á los metropolitanos en unas materias en que ellos son los únicos jueces? Desengañémonos: ó esta dependencia se halla determinada en los sagradas cánones ó no: si lo primero, no hay necesidad de una nueva declaración: si lo segunda, no cabe en la esfera de las atribuciones del Congreso variar el orden jurisdiccional que ha establecido Jesucristo, y conserva la santa iglesia.

Es todavía mas extraño que se aspire á que la nunciatura conozca en última instancia de las apelaciones de los reverendos obispos, olvidándose para ello del carácter de semejante institución, y de la época en que fué establecida.

Autorizado este tribunal con una jurisdicción meramente delegada, que exerce con especial limitación, es indisputable que le está prohibido entender en otros particulares que los que le han sido señalados.

Las Cortes de Cádiz (1810-1813).

Está muy bien que por las bulas de su erección se le faculte para seguir las apelaciones que se interpongan de los reverendos obispos, metropolitanos; pero esto será con relación á las apelaciones de estilo, aquellas que en el tiempo de su creación estaban admitidas por el derecho.

¿Y deberán contarse en esta clase las que ahora se nos proponen como necesarias en el artículo que se discute?

Los juicios que tienen por principal objeto conservar en su integridad y pureza la fe y las costumbres, habrán de conceptuarse en el catálogo de aquellos que eran susceptibles de apelación en la época en que fué instalada la nunciatura, ó merecerán una absoluta exclusiva en razón de estar ya cometidos en dicha época al tribunal de la Inquisición!

Qualquiera comprehenderá que la mente del Sumo Pontífice en el establecimiento de la Rota, no fué, ni pudo ser autorizarle para que conociese de las materias pertenecientes á la defensa de la religión, supuesto que estas se hallaban encargadas al inquisidor general y á las personas que él mismo comisionase al efecto; y siendo un axioma en derecho que el delegado no debe traspasar los límites que le prescribe el delegante, resulta por ilación natural y necesaria, que no hay facultad en la nunciatura para oír las apelaciones de que se habla en el artículo qüestionable.

Así que, abstengámonos de pronunciar una resolución, que á mas de no estar, en nuestras atribuciones, se halla en una absoluta contradicción con lo dispuesto por la Iglesia, único juez en esta clase de negocios.

Lejos de nosotros pretender introducir reformas en lo que es meramente espiritual, baxo el colorido ó especioso pretexto de que las sentencias de los reverendos obispos producen efectos civiles.

La protección que la nación ha ofrecido á la religión, está reducida á amparar, auxiliar y sostener sus dogmas, sus máximas, sus leyes y su autoridad; la qual depositada en los sucesores de los apóstoles, únicamente puede ser dirigida en sus funciones y exercicio por los planes y reglas que adopte la misma iglesia; pero de ninguna manera puede extenderse á poner trabas, y fixar preceptos á la jurisdicción que compete á los reverendos obispos por derecho divino, en cuyo caso lejos de dispensarle una benéfica protección, atacaria una de sus primordiales bases, desconoceria la principal columna en que estriba nuestra existencia, y trastornaría el sistema que ha establecido su celestial autor.

En contraposición de estos principios nada puede influir lo que ha dicho el Sr. Mendiola relativo á la práctica observada en América con los obispos de los indios, ni tampoco lo que ha expuesto en orden á los recursos de fuerza; perqué si bien se admite la apelación de aquellos obispos al metropolitano, porque así lo tienen dispuesto los sínodos celebrados en aquel pais, en virtud de no haber estado allí reservadas las causas de fe al tribunal de la Inquisición en España y provincias ultramarinas independientes de la jurisdicción espiritual que se dispensa á los indios, no se conocen, ni están admitidas semejantes disposiciones; debiendo añadir para acabar de satisfacer á dicho señor preopinante, que si los recursos de fuerza tienen lugar en las providencias acordadas por el ordinario, esto se verifica quando en ellas se infringe lo prevenido por los cánones, en cuya observancia debe velar la autoridad secular para precaver á sus subditos de las vexaciones que les puedan causar los jueces eclesiásticos; pero que no existiendo canon alguno que disponga lo que prescribe el artículo puesto en qüestion, en vano se le intenta sostener con una comparación, en que no aparece ni aun la menor sombra de igualdad.

Por tanto, conseqüente yo á mis ideas, segun las quales no compete á las Cortes detallar los trámites que deba seguir la autoridad espiritual, y firmemente convencido que la resolución acordada por la comisión ha de excitar los justos clamores de los reverendos obispos, que penetrados del alto carácter de su dignidad sean zelosos defensores de sus derechos, vuelvo á decir que no encuentro inconveniente en que la presente discusión se difiera hasta el dia de mañana con el objeto indicado, que si se quiere puede volverse el citado artículo a la comisión, para que con presencia de lo que ha oido lo refunda en términos admisibles.

Pero si se trata de votarlo en la forma en que está estampado, protesto que no merece la sanción de V. M.”

Una de las desastrosas biografías de Pedro Gordillo.

Varias biografías sobre el diputado doceañista Pedro Gordillo son poco fiables. Como ejemplo, cito algunos párrafos colmados de dislates que se ofrecen en Wikipedia:

Cuando era niño fue cuidado por el famoso historiador José de Viera y Clavijo, hecho que influyó en su deseo para estudiar una carrera religiosa. Así, cuando tenía 26 años, tras ingresar en la ermita de San Antonio Abad, se convirtió en sacerdote en la misma, alcanzando posteriormente el puesto de párroco de la Iglesia del Sagrario. (Evidentemente, nadie cursa estudios sacerdotales en una ermita. Tampoco, José de Viera y Clavijo desempeñó cuidados de niñera dutrante su estancia en Gran Canaria).

Él también logró poner la capitalidad de toda Canarias en Las Palmas. (La capitalidad la logró Santa Cruz de Tenerife, si bien es cierto que Pedro Gordillo luchó para que la obtuviese Las Palmas de Gran Canaria.)

Ciertamente, Gordillo tuvo que exiliarse, a causa de sus ideas liberales, y en más de una intervención demostró su desacuerdo con la realidad española de su tiempo. Sin embargo, como sucede en la vida de los seres humanos, no todo fueron luces en su trayectoria política y es tan provechoso que recuperemos sus aciertos como sus errores. El chauvinismo no conduce a ninguna parte.

Roque Cano. Vallehermoso. Gomera

Nadie que haya visitado Vallehermoso podrá olvidar la figura imponente que se alza sobre el pueblo. El Roque Cano. Difiere en forma y altura del resto de los roques isleños, y más parece una señal de basalto clavada allí por algún ser celestial que una masa rocosa esculpida caprichosamente por la naturaleza.

Todos los habitantes del valle han soñado en su niñez con escalar el Roque, pero han sido pocos quienes han llegado a su cima. El más famoso de todos fue Esteban, un fugitivo de la posguerra que vivió temporadas en lo más alto, burlándose de los guardias civiles y alimentándose de las comidas que los vecinos le dejaban por la noche en el camino que conduce a Hermigua. El mismo camino que el ejército de Franco utilizó para transportar cañones y bombardear Vallehermoso, por no querer unirse al Glorioso Movimiento que dejó a media España huérfana y a este mismo pueblo con demasiados muchachos fusilados.

El origen de su nombre es una incógnita. Tal vez, se deba a un colono de apellido Cano que aparece en los documentos de arriendos de tierra que el Conde de La Gomera llevó a cabo en el siglo XVII. O, quizás, porque la niebla se posa de vez en cuando sobre su cabeza.

En el siglo XIX, un naturalista francés, Verneau, le hizo una visita, tuvo una caída por querer escalarlo y nos dejó su testimonio:

Nos pusimos pues en camino. Antes de llegar al pie del Roque encontré una cueva, cerrada en parte por una gran losa, en la que hice excavaciones y recogí algunos cráneos. La expedición comenzaba bien y me prometí que visitaría La Cueva del Telar, que se mostraba en la cumbre del monolito. Es una cueva muy curiosa, una de las más extraordinarias que haya visto. De lejos se ven una serie de columnas inclinadas, paralelas, que explican el nombre que se le ha dado. Se diría que fueron cortadas por la mano del hombre.

Una vez al pie del peñón, mi entusiasmo se enfrió un poco. Por todos lados sus faldas basálticas estaban inclinadas por encima de nuestras cabezas. Por eso me parecía imposible subir. El viejo pastor me enseñó un pequeño agujero por el que penetró arrastrándose e invitándome a imitar todos sus movimientos. Al final de una pequeña galería existe una especie de chimenea estrecha por la que subimos a la manera de los deshollinadores. Franqueamos un grueso bloque y nos metimos en otra chimenea parecida. Lo más difícil estaba hecho, pues nos encontrábamos ya en una pequeña explanada. El resto, aunque fuera completamente escarpado, se podía escalar sin demasiado esfuerzo.

Visité muchas cuevas pequeñas que habían servido de sepulturas, pero que no contenían sino restos inutilizables. Finalmente llegué a la Cueva del Telar. Las columnas no son tan regulares como parecen desde abajo, pero no por eso dejan de ser muy notables. Entre ellas dejan es¡¡ acios suficientes para que pase un hombre. Casi todas están fragmentadas, y se diría que son piedras gruesas cortadas de la misma forma y tan bien ajustadas que el cemento sería inútil para mantenerlas en su sitio, a pesar de su inclinación. No obstante; muchas han perdido la parte media. Sólo queda la base y la cúspide, suspendida como una amenaza por encima de la cabeza del atrevido que viene a profanar las sepulturas.

Estos pilares son, simplemente, columnas basálticas, y existen otras muestras en los alrededores. Entre estos pilares fueron depositados varios cadáveres, de los que no pude encontrar sino algunos restos.

La excursión, que se anunciaba tan bien al principio, se volvía mal, y debía terminar con un accidente. Habíamos descendido e íbamos a alcanzar la chimenea por donde habíamos subido, cuando una piedra, sobre la que había puesto un pie, se desprendió y me hizo perder el equilibrio. Caí de una altura de unos 12 metros. Las gentes que nos habían seguido y que nos esperaban en la base del peñón acudieron, esperando encontrar un cadáver. ¡Cuál sería su sorpresa al encontrarme con vida! No me había matado ni tenía, incluso, ninguna lesión importante.

Había caído sobre una tunera salvaje, cuyas largas espinas puntiagudas, resistentes como el acero, se me clavaron por todas partes. Seguro que sufría, pero estaba demasiado contento de haber salido del paso con tan poco daño como para quejarme.

No se quejaría. Es posible. Pero, de una manera infantil, escribió todo lo malo que pudo sobre los habitantes del pueblo, como si ellos fueran los responsables de su poca habilidad para la escalada. He leído pocos textos con tanta inquina como los escritos por René Verneau sobre Vallehermoso y, principalmente, sobre la familia que lo acogió con cariño e hizo lo indecible para contentarlo. Quien sienta curiosidad, encontrará esos textos en una de las obras de este autor francés a quien tantas buenas descripciones debemos, a pesar de sus lloriqueos de pitiminí.

El Parlamento de Canarias tiene 33 “me gusta” en facebook… ¡Madre mía!

Mire atentamente estas dos imágenes. Pertenecen a la página de Facebook del Parlamento de Canarias. La  imagen superior ha sido extractada hoy, día 24 de octubre de 2012, y la inferior indica el día que este Parlamento se unió a Facebook. Es decir, hace casi dos años.

Después de estos dos años en facebook, sólo han visitado esa página 427 personas y únicamente le gusta a 33 visitantes. Es decir, menos que el número de parlamentarios canarios.

Después de ver esto, poco hay que comentar respecto a a la popularidad del Parlamento de Canarias. A pesar de que cada día publica noticias, a nadie le interesa. ¿Por qué?

No sé si esta pregunta es buena, pero la respuesta sí: porque los canarios no se sienten representados por él, por un Parlamento que no es capaz ni de aceptar a discusión cualquier propuesta popular avalada por miles de firmas.

La democracia no sobra en Canarias; sin embargo, parece que su Parlamento no interesa a nadie, excepto a los que van allí a decir dislates y a cobrar por decirlos, sin que a nadie más le interesen.

Apunten el dato: 33 “Me gusta”.

¡Madre mía!

Lista de nombres guanches. Segunda parte

ESTRELLAS-ME-GUSTA

Viene de la Primera parte

Cathaysa

Isla de procedencia: Tenerife

Género: Femenino

Referencias: V. Cortés.

Datos personales: En el año 1494 fue vendida como esclava en la ciudad de Valencia, sin que se conozcan otros datos. Valga como curiosidad que el cantante canario Pedro Guerra tiene grabada una bella canción con el nombre de «Cathaysa».

Chavender

Isla de procedencia: Gran Canaria

Género: Masculino

Referencias: J. Abreu y Galindo, G. Chil y Naranjo, S. Berthelot, A. Millares Torres, A. Alvarez Rixo

Datos personales: Era un faycán o sacerdote de Gáldar.

Chimboyo

Isla de procedencia: La Gomera

Género: Masculino

Referencias: Archivo vaticano, Registratura vaticana

Datos personales: Aparece en un manuscrito como un nombre perteneciente a un hombre de La Gomera. Esta es la frase: «Petro Chimboyo duci in Insula Gomere commoranti».

Chincanayro

Isla de procedencia: Tenerife

Género: Masculino

Referencias: J. de Bethencourt, J. Viera y Clavijo, S. Berthelot, Bory de Saint Vincent, G. Chil y Naranjo, A. Millares Torres

Datos personales: Era el sexto hijo de Tinerfe el Grande. Se rebeló contra sus hermanos y fundó el reino de Icod. Su hijo Belicar (o Pellicar) le sucedió. En la población de Icod de los Vinos se constituyó un grupo folklórico con el nombre de Los Chincanayros. Existen algunos discos grabados por dicha agrupación.

Dácil

Isla de procedencia: Tenerife

Género: Femenino

Referencias: A. de Viana, J. Núñez de la Peña, J. Viera y Clavijo, G. Chil y Naranjo, A. Millares Torres, J. Bethencourt Alfonso, S. Berthelot

Datos personales: Princesa, hija del mencey Bencomo y hermana de Bentor. Se casó con Adxoña, mencey de Abona, y tuvo una hija llamada Catalina Bencomo, continuando con mucha descendencia. Su nombre después de bautizada fue Mencía Bencomo.

Sobre ella se cuenta lo siguiente:

«La princesa Dácil o Dácila, la más querida de Bencomo, era pretendida con locura por Duriman el Montañés: pero con la llegada de los españoles, el capitán Gonzalo del Castillo se enamoró de ella y tuvo ocasión de hablarla a solas. Súpolo el celoso cuanto desesperado Duriman y pidió se constituyera el Concejo en demanda de justicia, que fue presidido por el rey Bencomo y el gran sacerdote.

-Habla lo que quieras, dijo el rey a Duriman.

-Yo pregunto, ¿qué pena tiene por la ley la mujer que a solas habla con un hombre?

-Ser emparedada, contestó el soberano.

-Pues esa pena merece tu hija por haber hablado a solas y con un hombre que es, además, enemigo de la patria.

Y Bencomo, que jamás torció la ley, emparedó a su hija; y si luego fue puesta en libertad, debióse a que se justificó que tuvo lugar la conversación con testigos de vista.»

Doramas

Isla de procedencia: Gran Canaria

Género: Masculino

Referencias: J. Abreu Galindo, T. Marín y Cubas, S. Berthelot, J. Viera y Clavijo, P. Castillo, P. Escudero, L. Torriani, F. de Ulloa, Bory de Saint Vincent.

Datos personales: Era un noble de Gáldar cuyo nombre significa «narices anchas». Al mando de sus hombres hizo frente a las tropas de Pedro de Vera (conquistador de Gran Canaria), pero, queriendo evitar un derramamiento de sangre, desafió a un combate cuerpo a cuerpo al más fuerte de sus enemigos. Salió un hidalgo llamado Juan Hoces y lo mató. Entonces, enfurecido, Pedro de Vera cabalgó hasta Doramas y lo atravesó con una lanza. A continuación hubo una espantosa matanza.

En el municipio de Moya (Gran Canaria) hay un Espacio Natural Protegido denominado Montaña de Doramas, derivado del topónimo del lugar. Hasta el siglo pasado existió también en el Norte de Gran Canaria el magnífico bosque de Doramas, ya destruído.

Echedey

Isla de procedencia: La Palma

Género: Masculino

Referencias: G. Chil y Naranjo, J. Abreu y Galindo, S. Berthelot, J. Viera y Clavijo, A. Millares Torres

Datos personales: Fue el rey del bando de Tihuya, término del Suroeste de La Palma.

Egonayga

Isla de procedencia: Gran Canaria

Género: Masculino

Referencias: L. Torriani, T. Marín y Cubas, G. Chil y Naranjo, A. Millares Torres, J. Abreu Galindo

Datos personales: Era hijo de Artemy. Una vez muerto su padre, con su hermano Bentagoihe dividió las isla en dos guanartematos, siendo Gáldar el que correspondió a Egonaiga y Telde a su hermano. Tuvo a sus órdenes 4.000 hombres de pelea, frente a los 14.000 de su hermano.

Eiunche

Isla de procedencia: La Gomera

Género: Masculino

Referencias: L. Torriani

Datos personales: Era un adivino que pronosticaba que, después de su muerte, a la isla vendrían hombres nuevos que adoraban a un dios velludo que sería enemigo de los gomeros.

Fayna

Isla de procedencia: Lanzarote

Género: Femenino

Referencias: J. Abreu Galindo, G. Glas, S. Berthelot

Datos personales: Era la mujer de Zonzamas, rey de Lanzarote. Tuvo una hija, llamada Ico, con el español Ruíz de Avendaño, quien había sido acogido como huésped en la casa real.

Gara

Isla de procedencia: La Gomera

Género: Femenino

Referencias: J. Abreu Galindo, M. Mora Morales, T. Marín y Cubas, G. Chil y Naranjo.

Datos personales: Es el nombre de una joven legendaria que tuvo un romance con un tinerfeño llamado Jonay. Como la familia de ella se oponía a esta relación, la pareja huyó al monte más alto de la isla y se suicidó, clavando en sus pechos una estaca con las dos puntas afiladas, mientras ambos se abrazaban. Este monte se conoce actualmente con el nombre de Garajonay.

Gaumet

Isla de procedencia: La Gomera

Género: Masculino

Referencias: G. Chil y Naranjo, A. Millares Torres, P. Castillo.

Datos personales: Era rey de La Gomera y, cuando fue bautizado, recibió el nombre de Sebastián.

Geronte

Isla de procedencia: Gran Canaria

Género: Masculino

Referencias: Brito Salazar, S. Berthelot, Archivo de Gáldar, D. Darias y Padrón

Datos personales: Hijo de Thagoter Semidan.

Guacimara

Isla de procedencia: Tenerife

Género: Femenino

Referencias: S. Berthelot, G. Chil y Naranjo, A. Millares Torres, J. Viera y Clavijo

Datos personales: Princesa de Anaga, hija de Beneharo II, se casó con Ruymán. Recomendamos la lectura del libro «Los Guanches o la Destrucción de las Monarquías de Tenerife» de Manuel de Ossuna y Saviñón a quienes deseen conocer una romántica descripción de la vida de esta mujer.

Guajara

Isla de procedencia: Tenerife

Género: Femenino

Referencias: A. de Viana, D. Quezada y Chávez, A. Alvarez Rixo, G. Chil y Naranjo, A. Millares Torres

Datos personales: Hay dos mujeres tinerfeñas que llevaron este bello nombre: una reina, que forma parte de la leyenda, y una princesa, hija del mencey Beneharo II de Anaga. Esta última se casó con Tinguaro (hermano del mencey Bencomo), teniendo como fruto de la unión a tres hijas y un hijo.

Guanareme

Isla de procedencia: Lanzarote

Género: Masculino

Referencias:

Datos personales: Dice Espinoza que era hijo de Zonzamas y rey de la isla de Lanzarote que contrajo matrimonio con su hermana Ico.

Por su parte, Galindo nos cuenta la historia de un Guanareme anterior, al cual sitúa en el año 1385, precisamente cuando una expedición de vizcaínos y sevillanos parte desde Cádiz hacia Canarias. Cuando esta gente arriba a Lanzarote, Guanareme es hecho prisionero, junto a su mujer Tinguefaya y a ciento setenta isleños, y, posteriormente, vendidos como esclavos.

Guayasen

Isla de procedencia: Gran Canaria

Género: Masculino

Referencias: D. Wölfel, Brito Salazar, S. Berthelot, P. Castillo, G. Chil y Naranjo, D. Darias y Padrón.

Datos personales: Por su buen corazón le llamaban «El Bueno», hijo de Thagoter Semidán, hermano de Soront Semidan, padre de Dñ. Catalina Semidán que era la esposa de Fernán Pérez de Guzmán. Era natural de Gáldar.

CONTINÚA…

ESTRELLAS-ME-GUSTA

La guerra de los guachinches

No voy a gastar ni un párrafo en contestar a los plumillas que claman contra los guachinches. Son personas a las que les entra dolor de cabeza cuando beben medio vaso de vino del país, leen media página de un libro o dicen una verdad completa. No vale la pena gastar energía en ellos, sino, tal vez, sentir lástima por vidas tan mediocres y poco aprovechadas. De cualquier manera, sobra decir que cuando aprietan las crisis económicas, sale a la superficie lo peor de cada casa. El único caso que conozco en que se haya votado a un presidente de auténtica valía, cuando el país atravesaba una dura crisis financiera, es el del estadounidense Franklin D. Roosevelt, un hombre que lo dio todo por su país –lo cual equivale a decir por las clases modestas de su país– y que logró recuperar la economía, recuperando las manos y los hombros que realmente la sustentaban. No los bancos.

Trato de hacer memoria sobre otro caso similar, pero no me viene ninguno a la cabeza. Si hablamos de Cuba, la crisis no sólo ha corrompido el sistema político hasta los mismos huesos, sino que los individuos (desde luego, con muchas excepciones) han perdido lo mejor de ellos mismos: su dignidad, su palabra, su idealismo social,… Lo mismo cabe decir de la miriada de repúblicas de la fenecida Unión Soviética.

Aquí, las cosas no se han puesto aún tan severas, pero los movimientos sociales e individuales siguen idéntico camino. El perro grande muerde al mediano para comerse su carne. El perro mediano muerde al pequeño para comerse su hueso. El perro pequeño muerde al perro pequeño para matar el hambre y la rabia por tener hambre. Traducido al canario: la gran superficie trata de borrar al mediano comercio y éste, desamparado, arremete contra el pequeño negocio.

Entre los pequeños, están los guachinches. Los más pequeños entre los pequeños. Asistiremos al triste espectáculo de verlos devorarse entre ellos. Tan seguro como que sale sol.

Las guerras las pierden los grandes señores, pero mueren los pequeños ciudadanos. Incluso, cuando las ganan. Que nadie espere, a la larga, que venzan los guachinches, como en el Himno a la Lucha Canaria, de Los Sabandeños :

El grande perdió,
el chico ganó...

Nada de eso. ¿Quién los va a defender? En estas islas el pueblo no defiende nada. Es un pueblo pusilánime que no sale a la calle por mucho que lo humillen y lo esquilmen. Reconozcámoslo. Reconozcámonos. En cuanto a los políticos… No conozco un solo político canario con cargo institucional que tenga la inteligencia, ni siquiera la intención, de Franklin D. Roosevelt. Mucho me temo que de ahí no venga ninguna solución para los negocios más tradicionales del archipiélago. Lucharán para preservar las subvenciones de los viajes en clase bussines, pero no darán un solo paso para conservar nuestra identidad más auténtica, la que todavía no es memoria ni folklore, porque continúa viva.

Cuando no quede un solo guachinche, se les rendirá homenaje a los guachinches en el parlamento canario y se les declarará Bien de Interés Cultural. Incluso, se buscará a un viejo dueño de guachinche para imponerle la Medalla de Oro de Canarias y a un poeta, sobrino del Consejero de Cultura, para publicarle una Oda al guachinche perdido.

No es ley de vida, pero es la ley de nuestros descerebrados representantes: nada se convierte en folklore protegido hasta que no muera como medio económico de subsistencia.

No. Los políticos no frenarán a los medianos comerciante de la hostelería que arremetan contra los guachinches. Tienen que dejarlos desfogarse, porque sería demasiado peligroso contenerlos. Podrían volverse contra los Macdonals. Incluso, sería posible que fueran apoyados por otros comerciantes que irían contra las grandes superficies. No, eso no lo pueden permitir, desde luego. Sería morder la mano que los alimenta.

No obstante, el fin de los guachinches no ha llegado, porque la gente está empezando a pasar hambre y, si los campesinos no los abren a plena luz del día, se abrirán solos de manera clandestina. Nuestros magos no saben luchar abiertamente, pero sí enrocarse. Han aguantado otros ataques, apoyados como ahora por la pléyade adulona que rodea el poder empresarial y político, y también sobrevivirán a la presente batalla.

Sin embargo, en la larga guerra de predominio cultural, ésta será otra herida en la piel enferma de la identidad canaria, de la que no forman partes las instituciones públicas ni las entidades culturales, sino las personas, los objetos y los medios de supervivencia que conservan nuestra tradición secular.

Entre ellos, los guachinches.

Una solución seria para que España salga de la crisis… ¡en un día!

Ángela, Mariano, Canarias: el perfecto quid pro quo

No es una broma, sino una propuesta solidaria para que el Gobierno de Mariano Rajoy salve a España de la profunda crisis económica en que está sumida. Todos sabemos –aunque hagamos de tripas corazón diciendo que “en dos o tres años saldremos de ésta”–, todos sabemos, digo, que aquí hay crisis para décadas, si no se produce un milagro. Por favor, que nadie se escandalice hasta que termine de leer mi propuesta completa.

LA SOLUCIÓN PERFECTA: VENDER CANARIAS A ALEMANIA

Es muy simple. Se me ocurrió escuchando las declaraciones de un alcalde leonés que acusaba a los canarios de estar mimados y de ser unos privilegiados, por muchas razones que no voy a enumerar, pues son de sobra conocidas. Al principio, ese alcalde me pareció un personaje zafio y desinformado; sin embargo, después de ponerme en su lugar –un ejercicio muy sano que recomiendo hacerlo con frecuencia– me pareció que este hombre tiene razón. Canarias es una carga para España, pero –si nos lo proponemos– también Canarias puede ser una solución magnífica para España. Todo esto viene muy al hilo de las declaraciones que ha realizado hoy Paulino Rivero, Presidente de Canarias.

Lo que yo propongo es que España venda las Islas Canarias a Alemania. Por favor, no se alborote antes de leer mi propuesta completa.

LA OFERTA

Alemania tomaría posesión del archipiélago canario al completo y proporcionaría la nacionalidad alemana a todos los residentes del archipiélago, excepto a los que decidieran continuar siendo españoles. Algo así como lo que se hizo en Puerto Rico cuando España vendió esa isla a los Estados Unidos.

No creo que Alemania rechazara una oferta a la que podría sacar mucho jugo. Tampoco creo que la mayoría de los españoles protestara por perder una islas ruinosas, quejicas y aplatanadas a cambio de recuperar sus empleos, sus casas, su sanidad, su jubilación y sus vacaciones. Al fin y al cabo, Canarias no es Cataluña, sino algo mucho más ajeno.

EL PRECIO

Naturalmente, Alemania debe pagar una cantidad suficiente para dejar a España bien situada económicamente.

En primer lugar, pagar los mil millones de euros que España debe.

En segundo lugar, comprometerse a invertir en la industria española hasta hacerla competitiva.

En tercer lugar, Alemania garantizaría durante diez años que los trabajadores españoles no verían reducidas sus prestaciones sociales.

LAS CONDICIONES

Ante todo, este intercambio necesitaría la aquiescencia de más de los dos tercios de los canarios. El Gobierno central celebraría un referéndum en el archipiélago para conocer si la población está de acuerdo en realizar la transacción propuesta.

Ni que decir tiene que en ese referéndum ganaría el Sí por mayoría aplastante. Hay dos razones para ello: primera, aliviar solidariamente a España de la crisis y, segunda, quedar los canarios como ciudadanos de una auténtica potencia económica. Hasta los independentistas estarían de acuerdo en depender de un Estado rico antes que de uno donde sólo hay corrupción como futuro.

LA CONCLUSIÓN

A veces, las acciones más atrevidas son las que mueven la Historia hacia adelante. Lo razonable no siempre es lo inamovible. A veces, lo razonable es lo innovador. Tal vez, no sea ésta la mejor solución, pero creo que nos favorecerá más que esperar sentados mientras contemplamos cómo languidece nuestra economía, nuestra salud, nuestra educación y nuestra esperanza. Lo digo tanto por los españoles como por los canarios.

Me aflige un gran dolor por la dimisión de Esperanza Aguirre

¿Qué se apuestan a que Esperanza Aguirre va a afirmar, próximamente, que la extracción del petróleo en las costas canarias no sólo es buena para el turismo sino que favorecerá grandemente a la industria hotelera del archipiélago?

* * *

Les aseguro que nada me causa más desazón que la dimisión de la Presidenta de Madrid y principal Adelantada de ese futuro antro llamado Eurovegas. Me he unido a las lágrimas de Esperanza Aguirre desde que me llegó la noticia de que pasará a formar parte del Instituto de Turismo de España, previa llamada a su compañero José Manuel Soria que la recibió con los brazos abiertos. La razón de mi pena es muy simple y tiene su origen en un silogismo evidente:

1. Aguirre va al Instituto de Turismo de España.

2. Canarias vive del turismo.

3. Aguirre tendrá participación en la gestión de la principal industria canaria.

A la vista de las políticas de Soria hacia Canarias y de los continuos desbarres de su nuevo fichaje, sólo se me ocurre pensar en aquella frase de Pepe Monagas, cuando andaba perdido en medio del Atlántico: ¡Que Dios nos coja confesados a los canarios!

En verdad os digo que si yo tuviera un hotel en ese archipiélago infortunado, ya estaría buscando comprador. Por ejemplo, pensaría en algún primo de Aguirre que se dedique al negocio y esté interesado en invertir unos euros. O, mejor aún, el propio Sheldon Adelson, el cual no me extrañaría que apareciera por estas tierras, ahora que tiene una amiga, como decía la difunta Carol King en su famosa canción.

El talante negociador de Soria y la política de hechos consumados de Aguirre se complementan perfectamente. Para empezar, me imagino a esa industrial pareja innovando en materia turística. Por ejemplo, desviando las ayudas para los vuelos turísticos al archipiélago hacia campañas para futuros visitantes de Eurovegas o pagando publicidad elevisiva para anunciar internacionalmente las excelentes cualidades del petróleo canario.

Es posible que yo esté especulando sobre barbaridades que nunca se convertirán en realidad. Pero, teniendo en cuenta los esperpentos político-económicos que nos sacuden desde hace algún tiempo, mucho me temo que me esté quedando corto y la realidad sea mucho peor que mis expectativas más pesimistas.

Peter Pan en Tenerife. Playa de Los Cristianos

Uno de los barcos que habitualmente llevan a los turistas de excursión por las costas del Sur de Tenerife. Por un precio módico los intrépidos viajeros pueden navegar, comer, beber, bañarse y marear. ¿Quién da más?

La Virgen de Candelaria, en una disco de la Séptima Avenida de Nueva York

Encontré la Virgen de la Candelaria en Nueva York, en un antro de la séptima avenida. El cómo sucedió, se cuenta en este vídeo.

Los iconos de la Virgen de la Candelaria fueron llevados desde las Islas Canarias a toda América, por los emigrantes isleños.
He filmado numerosas imágenes, desde el Cono Sur americano hasta las tierras del Norte. Los aspectos etnográficos de estas filmaciones pueden tener su punto de interés.

Una reflexión global sobre los incendios forestales

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No creo las explicaciones que se están ofreciendo sobre los incendios: me da la impresión de que, en estos momentos, los políticos, los expertos y los activistas tienen la mirada demasiado cerca del fuego y no son capaces de ver el asunto desde una perspectiva más amplia. La guerra entre ellos no nos va a conducir a ninguna parte.

Trataré de explicarme.

El número de incendios crece cada año. Esto lo sabemos todos y todos tratamos de saber las causas que los producen. Las buscamos con el dolor que nos dejan los rescoldos de las llamas en el bosque y con la indignación que nos produce la pérdida de tantas vidas: vegetales, animales y humanas.

Es fácil detectar que las acusaciones se dirigen hacia dos clases de personajes: los pirómanos y los políticos. Los políticos, por no haber prevenido los incendios y por no saber gestionarlos cuando se producen. En cuanto a los pirómanos, es evidente por qué son el blanco de todos los odios.

He tratado de analizar el asunto de los fuegos dejando a un lado las prisas y las indignaciones. Se deberían examinar no sólo las causas inmediatas. La vida me ha enseñado –en ocasiones, de manera muy dura– que las apariencias suelen ocultar la realidad; a veces, una realidad tan grande y contundente que nos es imposible detectarla a primera vista.

LOS PIRÓMANOS

Aunque es muy fácil achacar los incendios a los pirómanos, me resisto a creer que existan tantos locos con ganas de ver un país ardiendo. Es posible que algún incendio sea provocado directamente, pero dudo mucho de que esta causa prevalezca sobre otras.

Tampoco es lógico que los diversos cuerpos de policía –aun siendo más expertos en porrazos que en investigaciones– no sean capaces de detener a unos pocos de esos presuntos cientos de pirómanos.

Está comprobado que más del 80% de los incendios forestales se producen por causa antrópicas, pero esto no quiere decir que los autores sean pirómanos. La quema de rastrojos por parte de agricultores, arrojar una colilla encendida, preparar un asado o arrojar una botella en terrenos próximos al bosque provocan incendios, en las mismas circunstancias que antes no se producían. Actualmente, la gente es más consciente de ello y suele obrar con más cuidado, pero eso no es suficiente para detener la inflación de incendios que sufrimos, porque existen otros agentes que han entrado en juego.

Mi conclusión es que hay menos pirómanos de lo que se dice. Es fácil desviar la indignación popular hacia una figura tan odiosa como útil a los políticos y a los periodistas. El pirómano es una buena disculpa para endilgar discursos y declaraciones que pongan a la gente de su parte o de subir la audiencia despertando el morbo.

LOS POLÍTICOS

Librar a los políticos de toda la responsabilidad en los incendios me parecería una irresponsabilidad por mi parte. Sin embargo, no creo que tengan tanta culpa como sus opositores  tratan de hacernos creer.

Tomemos como ejemplo el incendio de La Gomera. Comienza en un extremo de la isla, se da por extinguido; varios días más tarde se reaviva; se convierte en un incendio voraz y, finalmente, quema núcleos de vegetación hasta lugares muy alejados.

La principal acusación que se dirige a los políticos es que, cuando descendió la intensidad del primer incendio, bajaron el nivel de alerta. Lanzada la acusación, comienza un toma y daca de reproches entre las administraciones que actuaron en la extinción: Cabildo de La Gomera, Gobierno de Canarias y, algo menos, Gobierno de España. Si hiciéramos caso a sus responsables, todos son culpables y todos deberían ingresar en prisión hasta que se les instruya un juicio.

Sin embargo, yo no creo que hayan cometido ningún delito. Se acusan entre ellos porque tienen miedo de constituirse en el blanco de las acusaciones. Creen que involucrando a otros saldrán mejor parados.

Aunque es cierto que la palabra final la tienen los políticos, en realidad, los cambios en los niveles de alerta son decisiones tomadas por técnicos forestales que tratan de hacer su trabajo lo mejor posible.

No creo que haya demasiados irresponsables en estas áreas del Gobierno y de los Cabildos. Evidentemente, pueden equivocarse y, a la vista está, se han equivocado. Como los cargos principales son nombrados por los políticos, a éstos concierne la última responsabilidad y son los que aguantan los palos.

No obstante, creo que es lógico preguntarse, aunque sólo sea de manera retórica, si cualquiera de nosotros estuviera en la piel del político de turno seguiría o no las indicaciones de los expertos en incendios.

Estoy convencido de que el nivel de alerta en La Gomera se bajó porque los técnicos pensaron que el incendio estaba controlado. Procedieron como se ha venido haciendo en otras islas, pero, esta vez, la suerte jugó en su contra.

Es posible que con más medios técnicos o con expertos mejor preparados los riesgos de equivocarse fueran menores, pero tenemos lo que esta sociedad ha sido capaz de generar. Una sociedad que consigo misma no alcanza niveles altos de exigencia, es difícil que  logre niveles altos de cualificación en sus profesionales. La realidad es dura y más duro aún es observarla sin prejuicios ni anestesias.

LA PROFECÍA CUMPLIDA

El número creciente de incendios no debería sorprendernos. Recuerdo que en la década de 1970 ya se hablaba del agujero de ozono en la atmósfera terrestre y de las consecuencias que esto nos depararía. ¡Durante todo este tiempo los científicos más responsables han estado alertando del peligro de un calentamiento global! Se ha hablado de catástrofes y, entre ellas, sobresalen los incendios forestales. Sabíamos que esto iba a pasar y ahora que lo tenemos aquí no queremos mirarlo.

Enterramos la cabeza en el palmo de tierra donde nos ha tocado vivir y buscamos causas inmediata entre las lombrices, sin darnos cuenta de que el calentamiento global no sólo terminará con el hielo de los polos, sino con nuestro frágil ecosistema de bosques.

Mientras los dirigentes internacionales se toman a risa las cumbres y los encuentros para reducir el calentamiento global, nosotros se lo permitimos y no dedicamos ni un minuto al mes a pensar en lo que se nos viene encima. ¡Y cuando se nos presenta le echamos la culpa de todo a los pringadillos de los cabildos o de los pequeños gobiernos!

Hemos tenido tiempo de sobra para atajar la contaminación que nos dejará malviviendo sobre un planeta convertido en un basurero. No hemos querido –ni queremos– solucionar un problema que no va a desaparecer solo.

Así que hemos entrado en un círculo vicioso: el calentamiento global produce incendios forestales y los incendios forestales incrementan el calentamiento global. Durante los últimos cuarenta años, los incendios han vertido a la atmósfera más de 140 millones de toneladas de gases de efecto invernadero. Para el año 2033 está previsto que en el Estado Español se produzcan al menos 20.000 incendios y se quemen más de 250.000 hectáreas de bosques. Y, no precisamente, debido a los pirómanos, sino al cambio climático.

¡Que dios nos coja confesados si no hacemos algo por remediarlo, en lugar de estarnos peleando por el chocolate del loro!

 

Varios mapas poco conocidos de Canarias

Estos mapas de las Islas Canarias se elaboraron a finales del siglo XVIII con el fin de servir de apoyo para la elaboración de censos. Fueron publicados en el Atlas particular de los Reynos de España, Portugal e islas adyacentes. El encargado de su realización fue el geógrafo Tomás López entre 1779 y 1780.

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NOTA: Existe una interesante edición de Carmen Manso Porto, publicada por la Real Academia de la Historia, en 2006, que incluye estos cuatro mapas.

El Conde de Sandwich y la trágica muerte de George Glas

George Glas fue un capitán de navío escocés y aventurero que se dedicó al comercio marítimo, como muchos otros en su época.

A mediados del siglo XVIII, visitó Canarias y tanto le gustó el archipiélago que publicó un libro, en 1764, describiendo su geografía, historia, comercio, carácter de sus habitantes y hasta su gastronomía. Si es usted minero o buscador de tesoros, tal vez le interese saber que Glas proporciona la descripción exacta del lugar donde se encuentra una mina de plata en La Gomera.

En este libro, titulado Historia,descubrimiento y conquista de las Islas Canarias, reseñaba que los canarios iban a pescar a la vecina costa africana y que sería un excelente negocio para los británicos imitarles. Tan pronto llegó a Canarias esta obra, saltaron todas las alarmas. Según informa Lope Antonio de la Guerra en sus Memorias, se impartieron órdenes tajantes de que ningún canario se enrolara como tripulante en un barco inglés.

Cuando apareció George Glas de nuevo por las islas, se le capturó y metió en prisión. Lo encerraron, en Lanzarote, en noviembre de 1764, y quedó libre en octubre de 1765. Es decir, permaneció casi un año metido entre rejas.

 Un mes después de salir de prisión, Glas embarcó hacia Gran Bretaña con su mujer, su hija y toda su fortuna –parece que llevaba unas cien mil libras en monedas– en el Earl of Sandwich, velero que ostentaba el título aristocrático de John Montagu (1729-1792), inventor de los famosos emparedados. Lo que sucedió a bordo de ese navío afectó mucho a la sociedad canaria, consciente de que las autoridades habían procedido mal encarcelando al marino escocés sin haber cometido ningún otro delito que escribir un libro en el que aparecían algunas reflexiones sobre el comercio.

He aquí cómo describió la Gazeta de Madrid (pp 27-29) el último viaje de George Glas. La publicación lleva fecha de 28 de enero de 1766.[1]

 “Londres 3 de enero de 1766. [El primer párrafo da cuenta de la muerte del príncipe inglés Federico Guillermo] Algún tiempo ha se prendieron en Irlanda cuatro malvados convictos de un horroroso delito. Servían en calidad de marineros en el navío inglés nombrado Conde de Sandwich, que regresaba de las Islas de Canaria a Londres con una rica carga de vino, seda, y cochinilla, y gran cantidad de pesos, oro molido, y algunas barras del mismo metal. Mandaba este navío el Capitán Cockeran, con siete hombres de tripulación, y había tomado a bordo, en calidad de pasajero, a un oficial extranjeros llamado Glas, que traía consigo a su mujer, a una hija, y a un criado. Cuatro marineros de la tripulación idearon el atentado de quitar la vida a cuantos se hallaban en el navío para hacerse dueños de la carga. En su consecuencia el 30 de noviembre último, a las once de la noche, sorprendieron al capitán cuando iba a entrar en su cámara, y le golpearon la cabeza con una gruesa barra de hierro.

Dos de los marineros y el señor Glas, oyendo el ruido y los gemidos que daba el capitán, corrieron al instante para ver lo qué sucedía. Los primeros que llegaron fueron dos marineros, a los cuales, después de haberlos maltratado, los arrojaron al mar. Viendo el señor Glas esta crueldad volvió a su cuarto para tomar su espada.

Le siguió uno de los asesinos y le esperó al paso. En efecto, no tardó en volver el Sr. Glas con la espada en la mano; mas el pícaro que había quedado escondido se le abalanzó de manera que le impidió utilizar la espada. En el ínterin, otro de los compañeros le desarmó y le atravesó el cuerpo con muchas estocadas utilizando su propia espada. Después, le arrojaron al agua.

La infeliz esposa de este desgraciado oficial, que con su hija había salido en seguimiento de su marido, vio parte de este horrible espectáculo. Se arrojó a los pies de los asesinos implorando su clemencia; pero éstos estaban furiosos y no se compadecieron de sus lagrimas ni de sus ruegos. Cogieron a la madre y a la hija y las arrojaron de manera inhumana al mar estrechamente abrazadas.

Aún no satisfecho el furor de estos malvados, quitaron después la vida a los demás marineros, que no habían entrado en la conjura, excepto a un grumete y al criado del Sr. Glas, que aún era joven.

Habiéndose hecho así dueños del navío, arribaron a la costa de Irlanda. A diez leguas de Waterford, echaron a pique el bajel, después de haber sacado todo el oro y la plata que pudieron llevar en la chalupa. Al abandonar el navío, dejaron en él al grumete y al criado del difunto Glas.

El primero de estos infelices, suplicó, aunque en vano, que le dejasen entrar con ellos en la chalupa. Viendo que el navío comenzaba a inundarse, se arrojó al mar y logró alcanzar a nado la chalupa a la cual intentaba agarrarse; pero uno de los asesinos le descargó tal golpe en el pecho, que le precipitó en las olas.

Finalmente, habiendo saltado a tierra estos malhechores, enterraron a la orilla del mar parte de su caudal, y después se encaminaron a Ross, y de allí a Dublín, en donde se gastaron mucho dinero.

Bien pronto se supo que había naufragado una embarcación en la costa, sin que se encontrase  a bordo a persona alguna. Esta noticia, junto con el dinero, y las monedas extranjeras que habían gastado estos cuatro hombres, dio lugar a que se sospechara de ellos. Por último, después de algunos otros indicios, fueron arrestados, y confesaron su delito con todas las circunstancias que acaban de referirse.”

El texto más antiguo que conozco sobre este suceso se encuentra en las páginas 85-88 de The Annual Register or a View of the History, Politicks and Literature for the Year 1766, (impreso en Londres, en 1767), sin que figure el nombre del autor.

El referido artículo, que sería repetido, sin demasiadas variaciones, más tarde en diversas publicaciones, nos pone al corriente de que la hija de Glas sólo tenía once añitos y que los amotinados fueron George Gidley, cocinero oriundo del oeste de Inglaterra; Mackinley Peter, el contramaestre, natural de Irlanda; Zekernian Andrew, de procedencia holandesa; y Ricardo de St. Quintin, inglés. Mientras Mackinley sujetaba por la espalda al forzudo George Glas, Gidley lo golpeó repetidamente  con una barra de hierro y después lo tiró por la borda. Según esta versión, madre e hija fueron arrojadas al mar vivas, sin más consideraciones.


[1] He actualizado la ortografía, algunos vocablos y, en algunas frases, la sintaxis del texto original para facilitar su lectura, siempre respetando estrictamente su sentido.

Manifestación en Tenerife contra los recortes. FOTOS. 19 de julio de 2012

La manifestación contra los recortes del gobierno español transcurrió con normalidad en Santa Cruz de Tenerife. Asistieron unas 40.000 personas, si bien en Las Palmas se llegó a las 90.000. Un número de manifestantes muy elevado que se sale de lo común en estas islas.

El día 20.07.12, este post ha sido visto en los países que muestra la imagen.

HAGA CLICK AQUÍ PARA VER UN VÍDEO DE LA MISMA MANIFESTACIÓN